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ENTREVISTA
RODRIGO GERMADE Piragüista

“Estamos como para aspirar al oro y creo que vamos a poder luchar por él”

Cangas 1990 A dos meses de los Juegos el K4 español, que forman Saúl Craviotto, Marcus Cooper Walz, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade, reforzaba su objetivo de subirse a lo más alto del podio olímpico con una victoria incontestable sobre Alemania en la Copa del Mundo // El cambio de barco a raíz del accidente ha sido beneficioso

El regreso a la competición internacional, en mayo, se cerró con una victoria por delante del K4 de Alemania, gran favorita al oro en Tokio. ¿Es una referencia fiable o los rivales aún se estaban guardando algo?

Uno cuando va a una Copa del Mundo va a competir, va a hacerlo lo mejor posible. Alemania son los cuatro de siempre. Tuvieron sus selectivos y ya tienen todo zanjado, a Hungría también llevaron un K4 B, pero yo creo que simplemente fue por darle oportunidad a los chavales de competir, gente que está por detrás de los top pero que lo está haciendo bien en los selectivos. El barco titular de Alemania quizá no haya estado en su cien por cien, no lo sé, pero tampoco nosotros. Nosotros nos hemos dejado muchas cosas en el tintero por trabajar, porque también venimos de un proceso selectivo muy exigente. Por el momento, lo que nos indica todo esto es que el punto de partida es bastante bueno y que vamos por buen camino.

Ustedes están estrenando un nuevo barco después de que un accidente dejara inservible el anterior K4. ¿Les beneficia el cambio?

Nos beneficia, porque a raíz de esto hemos podido hacer modificaciones en el barco. Antes nos lastraba mucho la distribución de los pesos en la salida y en los primeros metros de la regata. Saúl (Craviotto, el marca del K4) es un deportista que debe de pesar casi cien kilos, hasta yo, que voy cuarto, y peso unos 87. La diferencia de peso es significativa. Hemos hecho una modificación que consiste en echar las bañeras hacia atrás para poder distribuir el peso y que en la salida nos cueste un poco menos sacar el barco. Parece que ha sido un acierto.

Aparecen en todas las quinielas como aspirantes a lo máximo en los Juegos, y más todavía después de superar a Alemania en la Copa del Mundo. ¿Es fácil de gestionar?

Yo veo que los alemanes son los favoritos, son los que han ganado todos estos Mundiales, ellos son los que tienen la piedra en el tejado. Nosotros vamos a intentar ganarles, pero ellos son los que tienen la presión. Yo voy a Tokio a intentar dar lo mejor de mí mismo, al igual que mis compañeros. Creemos que podemos luchar.

Alemania es el principal rival por la medalla de oro, pero ¿situaría a alguno más en ese grupo de candidatos a la corona olímpica?

Estaría Eslovaquia, que en esta Copa del Mundo no ha destacado especialmente, pero es un barco muy potente. El barco portugués siempre está ahí, los bielorrusos tienen un barco joven, con mucha calidad también. Me tiene en dudas Hungría, creo que el barco que saque va a ser garantía de estar delante.

Antes de los Juegos Olímpicos aún queda por celebrarse el Campeonato de Europa, pero su intención fue la de no volver a competir hasta Tokio.

Con la Copa del Mundo de Szeged dábamos por finalizado el período de competición. A partir de ahí tuvimos un período muy bueno y muy bonito por delante para poder trabajar lo que teníamos que mejorar, que no son pocas cosas. Tuvimos la oportunidad de poder trabajar a conciencia todo lo que nos falta, y creo que es un acierto. Hemos pasado por un proceso de competición internacional en el que había nivel, estaba todo el mundo ahí. De hecho, era clasificación olímpica para mucha gente y llegaban a tope a Hungría. Para nosotros es un buen test de cara a Tokio y lo que nos deja son las cosas a trabajar.

El K4 que presentará España en Tokio, en el que lo acompañan Saúl Craviotto, Marcus Cooper Walz y Carlos Arévalo, sale de un selectivo en el que hicieron un tiempo casi cuatro segundos mejor que las otras dos embarcaciones participantes. ¿Qué le diría a quien haya dudado de la limpieza de ese proceso?

Lo único que diría es que sacarle medio barco a Alemania en 300 metros es más que suficiente (es la ventaja que sacaba el K4 español al paso por esa distancia en la final de la Copa del Mundo).

Esta va a ser su segunda experiencia olímpica, después de competir en el K4 1000 de Río. ¿Le beneficia haber bajado a 500 metros?

Es una distancia en la que me veo un poco mejor. Yo soy especialista en barco de equipo y esa distancia en concreto para mí es genial. Estoy encantado de poder competir en 500 metros en un barco de equipo, para mí es como anillo al dedo.

Aunque las expectativas del K4 en Río no son comparables a las del actual, ¿la espina que le quedó fue no haber subido al podio?

En el otro K4 hicimos un magnífico ciclo, sacamos todo el potencial que se podía sacar, fuimos mejorando año tras año, y el resultado de Río, un quinto puesto, fue el mejor de todo el ciclo. Está muy bien pero para todo el trabajo que hicimos y como estábamos de cara a esa cita aspirábamos a un poquito más. Ahora mismo este K4 tiene otro tipo de garantías y de objetivos. Venimos de sacar medallas todo el ciclo, tenemos un rendimiento muy consolidado y no podemos pensar en bajarnos del podio. Habiendo un K4 como el de que tiene ahora Alemania, en Río era impensable aspirar al oro. Ahora sí que estamos como para poder aspirar al oro en Tokio y yo creo que vamos a poder luchar por él.

Precisamente un oro fue lo que se colgó con Marcus Cooper en Hungría, en el K2 500, distancia olímpica en París. ¿Puede ser una baza a explotar en el próximo ciclo?

Es un poco pronto porque de momento tenemos que pensar en lo que hay delante, que son los Juegos de Tokio y no es poco. Tenemos una oportunidad muy grande de poder luchar por el oro y mis pensamientos se ocupan en eso. El K2 está ahí, no hay que hacer caso omiso, pero de momento me centro en el K4 .

Los Juegos van a estar marcados por un estricto protocolo COVID, al igual que ocurrió en la Copa del Mundo. ¿Afectan de algún modo estas restricciones en la competición?

En la Copa del Mundo la organización lo hizo estupendamente. Estaba todo muy controlado, hemos hecho PCR para ir, un test de antígenos antes de entrar al recinto, todos los días te tomaban la temperatura... Era un entorno muy controlado, muy seguro, creo que de esa manera sí se puede organizar cualquier tipo de evento deportivo. Es verdad que es un poco más engorroso, también a la hora de viajar, porque es mucho más laborioso, pero hay que adaptarse.

Otro de los condicionantes va a ser el calor asfixiante de Tokio.

No es el calor en sí, sino la humedad. Se nota a la hora del rendimiento, hay que adaptarse, requiere un proceso. Es cuestión de unos días. Yo estuve en verano y el sol aprieta, aunque esté nublado te quemas, es un sol potente. Hay muchísima humedad, no paras de sudar.

camino a tokio
ASÍ SERÁ SU COMPETICIÓN

K4 500 Las diez plazas para competir en el K4 500 de los Juegos Olímpicos de Tokio (23 de julio al 8 de agosto) se distribuyeron en el Campeonato del Mundo de 2019. En la localidad húngara de Szeged el cuarteto español logró el billete a Japón con su segundo puesto.

CUARTETO El K4 que presente España en Tokio estará formado por el catalán Saúl Craviotto, el balear Marcus Cooper Walz y los gallegos Carlos Arévalo y Rodrigo Germade. Después de clasificar el barco en el Mundial, se aseguraron su presencia en Japón mediante un selectivo interno.

AGENDA El K4 entrará en escena en los últimos días. Disputará las series el viernes 6 de agosto, a las 3.30 (hora española). La semifinal será el sábado, a las 3.14 h; con la final, a las 5.19 h.

19 jul 2021 / 01:00
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