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¿Te crujen las rodillas?

MIS RODILLAS CRUJEN cuando me agacho, ¿debería preocuparme?. Esta es una pregunta muy frecuente en nuestras consultas de traumatología deportiva.

Es una situación cotidiana, sin embargo, también es verdad que genera cierta incertidumbre en mucha gente. A continuación os voy a dar una explicación a este singular fenómeno.

La rodilla es una de las articulaciones más complejas de la anatomía humana, adaptada para soportar el peso del cuerpo, asegurar la estabilidad y permitir su movilidad. Y es también de las que más sufren el impacto de la actividad diaria. Está compuesta por tres articulaciones: dos femorotibiales y una femoropatelar.

Ese crujido puede estar provocado por algún tipo de problema en la articulación femoropatelar, que se forma entre el fémur y la rótula, y cuyas funciones son facilitar los movimientos de extensión y flexión de la rodilla, al tiempo que actúa como una especie de polea mecánica para dar más fuerza al cuádriceps, ese gran músculo que es el más voluminoso del cuerpo humano, y que actúa como potente extensor de la rodilla.

Por lo tanto, generalmente este clic en personas de mediana o avanzada edad se suele producir por un rozamiento excesivo de la articulación femoro-patelar, entre los cartílagos que hay en el hueso de la rótula y el fémur. Dicho de forma general, este funcionamiento irregular significa el inicio inevitable de la artrosis.

Pero, ¿siempre es debido a esto? Pues no, en ocasiones, esos crujidos de la rodilla son naturales y no implican ningún tipo de problema. Y se producen precisamente por la acción del líquido sinovial que forma una especie de burbujas de aire que cuando estallan resultan audibles.

Esta situación se produce frecuentemente al cambiar de postura. Por ejemplo, después de estar tiempo acostados en la cama, cuando nos incorporamos, al situarse en cuclillas, por ejemplo, para acceder a un cajón en la parte inferior de un armario o ante cualquier movimiento brusco de la articulación.

¿Cuándo te tienes que preocupar? El elemento que sí debe ser motivo de preocupación es la aparición de dolor, es decir, cuando la rodilla no solo cruje sino que también se resiente, es decir, aparece además una inflamación, edema, hematoma o hinchazón. En estos casos sí puede ser patológico y debe consultarse con un especialista.

Por lo tanto, como siempre recomendamos desde esta sección , si presentas un crujido articular acompañado de dolor o molestia, no dudes en pedir cita cuanto antes con tu traumatología de confianza.

17 jun 2021 / 01:00
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