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{ LA PIZARRA }

Un derbi con dos caras

EL CARÁCTER competitivo de ambos conjuntos denota que ansían la victoria, aunque por motivos y objetivos muy dispares. Los lucenses vienen de realizar una auténtica exhibición el pasado miércoles frente al Baskonia, demostrando que creen en el sueño de jugar la Copa del Rey.

Ganando el duelo gallego les daría matemáticamente la clasificación a los breoganistas, aunque también una derrota les podría otorgar el billete rumbo a Granada. Esto es debido a que el Baskonia tendría que remontarles 61 puntos de basketaverage para poder adelantarles en la clasificación, un dato prácticamente inalcanzable.

La posibilidad de hacer historia mueve más que la propia situación de revuelo que han sufrido en la dirección del banquillo. Tras la marcha de Paco Olmos, el Río Breogán ha contratado los servicios de Veljko Mrsic; el hasta ahora seleccionador nacional de Croacia afronta este reto con experiencia previa en Liga ACB, como jugador y entrenador. El nuevo técnico celeste coincidirá otra vez con Dzanan Musa, jugador que debutó en Euroliga con tan sólo 16 años en el Cedevita bajo su mando.

A pesar de las circunstancias, el equipo no ha perdido su esencia y sigue jugando sobre los cimientos que se construyeron desde la pretemporada. Con una verticalidad pasmosa y acribillando el aro desde el perímetro, desafiando a cualquier rival a un duelo de idas y venidas constantes. Esa explosión de juego, queriendo posesiones muy breves tanto en ataque como en defensa, viene precedida por las múltiples acciones de bloqueo directo y uno contra uno que realizan por minuto, además de los numerosos riesgos que asumen en anticipación al robo en primera línea de pase y ayudas laterales para colapsar la zona. El Breogán tiene una columna vertebral muy definida con Bell Haynes, Musa y Mahalbasic. Todos con un hambre voraz a la hora de competir y en donde el Monbus Obradoiro deberá incidir para frenar su caudal de puntos.

Las claves se centran en intentar que el rival no pueda realizar el rol defensa-ataque con tanta facilidad y velocidad, sobre todo dominando el rebote defensivo. Tratar de sacar al Breo de su ritmo y obligándoles a alargar sus posesiones, poniéndole mucha atención al aspecto mental.

Los equipos que lograron derrotarles fue porque tuvieron paciencia. Ralentizaron todo lo posible el tiempo y eso les generó mucha angustia por no jugar a su propio estilo.

23 ene 2022 / 01:00
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