Entrevista | Alberto Núñez Feijóo Presidente nacional del Partido Popular

“Yo no me la juego el 18-F, se la juega Galicia: tener estabilidad, no como en el Gobierno de España”

“Galicia no es un territorio aislado del resto de la política nacional y sería de un cierto autismo no hablar en campaña de lo que pasa en España”

“No me siento amenazado por ningún líder autonómico de mi partido”

Alberto Núñez Feijóo

Alberto Núñez Feijóo / Rafa Vázquez

X. A. Taboada

Tras su salto a la política nacional, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha vuelto eventualmente a Galicia para involucrarse a fondo en la campaña para las elecciones del 18-F. Tiene agenda y equipo propio y se mueve en una caravana electoral independiente de la de Alfonso Rueda. Pero, como quiere dejar claro, ha venido a ayudar, a ser mandado y no a mandar.

Ahora que vuelve a Galicia momentáneamente, ¿qué escenario le resulta más agradable?

Siempre es agradable estar en casa.

¿Quién se juega más en estos comicios, usted o Alfonso Rueda?

Yo creo que Galicia.

Se habla mucho de si es una reválida, una segunda vuelta de las generales del pasado julio…

Aquí lo que se juega Galicia es tener un modelo propio, estabilidad para cuatro años, un programa que se cumple, un presidente que manda… no como en el Gobierno de España. Galicia ha sido absolutamente generosa conmigo y yo pido esa misma confianza para Rueda, porque creo que está mejor preparado para ser presidente de la Xunta de lo que estaba yo en 2009.

¿Qué sería un buen resultado para Galicia?

La mayoría absoluta es dificilísima. No tenemos ningún voto en las urnas y no tenemos ninguna garantía de nada. El PSOE ya ha tirado la toalla, ni siquiera presenta su candidato como el presidente de la Xunta y su objetivo no es ganar las elecciones, ni siquiera ser segunda fuerza. Por tanto, creo que el Partido Popular está en condiciones de obtener una mayoría absoluta.

Cuando estaba de Galicia no quería saber nada con Vox. Sin embargo, ahora es aliado del PP en las comunidades autónomas.

Voy a trabajar siempre para intentar gobernar en solitario. A Vox le pedí apoyo para la investidura si salía presidente, pero le dije que no iba a estar en mi gobierno.

Pero en los gobiernos autonómicos sí está.

Le propuse al PSOE un pacto para gobernar en los ayuntamientos y en las comunidades el partido más votado. ¿Pero cuál es la cuestión? Que el PP no puede gobernar en ningún sitio si no tiene mayoría absoluta. El Pacto del Tinell, que consistió en que el PP no gobernase en ningún sitio, es el pacto que nos echó en Galicia, Baleares, Aragón, Navarra... Y ese Pacto del Tinell está a la máxima potencia y el PSOE hoy no ostentaría la presidencia del Gobierno si no existiese Vox. 11.100.000 votos que votaron en contra de Sánchez juntos son más de 190 escaños y separados son 170 y faltan seis. Hoy en Galicia Vox se vuelve a presentar y las encuestas le dan un 2% de voto. Esos dos puntos de Vox darían con absoluta seguridad la mayoría absoluta al Partido Popular. ¿Pues quién se beneficia más de Vox? ¿El PSOE o el PP? Sin ninguna duda, el Partido Socialista.

También se podría decir que con la fragmentación de la izquierda sale beneficiado el PP.

No estoy demonizando a nadie. Lo que digo es Vox perjudica mucho más a mi partido que al PSOE. Si Vox no se hubiera presentado en Galicia, estaría mucho más seguro de la mayoría absoluta del PP de Galicia que habiéndose presentado. Eso es un hecho. Tengo muy claro que en Galicia con Vox un voto que no sea al PP es un voto para que el nacionalismo gobierne en Galicia.

¿Hasta qué punto Democracia Ourensana puede influir?

Saca votos al PP y al PSOE y el PP puede perder un diputado o puede perderlo el PSOE.

Está haciendo usted un poco lo de Rajoy en 2009, cuando se pateó Galicia para salvar su situación al perder dos veces contra Zapatero. En el caso de que Rueda consiga la mayoría absoluta, la primera después de las generales, ¿qué significará para usted?

Como gallego, una inmensa alegría, tranquilidad y satisfacción. Uno puede estar en Madrid, pero su cuna política ha sido y es Galicia.

Está haciendo una campaña con caravana propia, pero en la de 2020 prefirió que casi no hubiera dirigentes nacionales en Galicia.

Después de Fraga, con Rueda innovamos un libro de campaña donde el presidente nacional del partido y el de la Xunta tenían caravanas distintas y no tiene sentido cambiarlo ahora. He venido a Galicia a hacer lo que me mandan, no he venido a mandar.

Tras convocar las elecciones, Rueda avanzó una campaña puramente gallega, pero ahora es casi una campaña nacional. ¿Le pidió usted un cambio de estrategia?

No hay un cambio de estrategia, pero es evidente que lo que pasa en España afecta directamente a los gallegos. ¿Si a una comunidad autónoma le regalan 15.000 millones, quién los paga? Si Cataluña y Euskadi pactan con el Gobierno un sistema de financiación propio, lo paga el sistema de financiación. Galicia no es un territorio aislado del resto de la política nacional y sería de un cierto autismo no hablar de lo que pasa en España.

Todavía no ha pasado nada de eso que denuncia...

Hay 15.000 millones que hay que pagarlos...

Pero se compensaría de forma análoga al resto de territorios…

Pedro Sánchez no puede ser presidente del Gobierno sin los dos partidos independentistas catalanes, sin el PNV, sin Bildu y sin Podemos. Este Gobierno no gobierna, está con respiración asistida de sus socios y ninguno de ellos tiene interés en Galicia.

Feijóo, el sábado, en el Parador de Pontevedra.

Feijóo, el sábado, en el Parador de Pontevedra. / Rafa Vázquez

La política en Galicia ha sido, por lo general, bastante tranquila. El trasladar a la comunidad el debate nacional, más visceral, intenso y tensionado, ¿puede conllevar efectos perniciosos?

La política española tiene mucho que copiar de la política gallega. Y la política gallega no tiene nada que copiar de la política nacional. Estamos en un país donde se está aprobando una ley que no tiene precedentes en democracia, que es dar inviolabilidad a unos políticos catalanes. Mientras la familia de la Casa Real ha estado en un banquillo en la Audiencia Provincial de Mallorca y ha entrado en prisión, hay una serie de políticos que están negociando su inviolabilidad fruto de una investidura que ha consistido en comprar siete votos a cambio de la impunidad judicial.

¿No puede ser que el debate político vaya por un lado y la realidad social, por otro? Por ejemplo, la encuesta del CIS rebaja la preocupación de los gallegos por la ley de amnistía al 0,6% de la población y al vigésimo quinto problema…

¿Usted se cree las encuestas del CIS? ¿Se cree que el presidente del CIS es digno? Un miembro de la ejecutiva federal del PSOE dirige el CIS y gasta 20 millones de los impuestos de los trabajadores españoles en beneficio propio, adulterando todos los resultados electorales. Le digo que las encuestas del CIS son lamentables y que la instrumentalización de las instituciones del Estado nunca se había visto con la intensidad con la que se advierte ahora en el Tribunal Constitucional, la Fiscalía General del Estado, el CIS, el INE, el CNI.

Al fin y al cabo es política, ¿no? El Gobierno tiene todo el derecho a poner al frente a quien considere oportuno.

No, no, no, no. El Gobierno se mueve dentro de las leyes, efectivamente. Puede poner como fiscal general del Estado a quien le dé la gana. Pero un gobierno que se precie no puede poner de presidente del Tribunal Constitucional al fiscal general del Estado del Gobierno socialista anterior, poner como miembros del Tribunal Constitucional a tu ministro de Justicia y a una de tus asesoras en Moncloa. Por eso quiero regenerar la vida política en España y por eso quiero que ningún gobierno pueda hacer lo que ha hecho este Gobierno. Porque, siendo legal, no respeta los principios mínimos de independencia y no da confianza a la gente. No quiero que ni este ni ningún gobierno controle el Poder Judicial.

Lleva media docena de manifestaciones por España adelante. En Galicia choca verlo en la calle. La protesta no parece su sitio natural.

Me siento muy orgulloso de dirigir un partido político que sigue defendiendo la Constitución. La defendemos en las instituciones, ante los tribunales y en la calle. No voy a mirar para otro lado cuando se están atacando tres principios básicos: la igualdad de los ciudadanos ante la ley, la independencia judicial y la separación de poderes.

¿Seguiremos viendo a Núñez Feijóo por las calles?

Usted me verá defendiendo la Constitución en la calle, en el Congreso de los Diputados y en los órganos jurisdiccionales nacionales y europeos, y me verá haciendo concentraciones en la calle. Con absoluto respeto y civismo.

Con tanta denuncia diaria por parte del PP de que España se rompe, hablando de humillación, rendición, extorsión, bochorno… ¿no corre el riesgo de que se tomen por palabras vacías?

Denunciar los privilegios es una bandera. La libertad, la dignidad, la igualdad es una bandera que el PSOE siempre defendió, pero ahora ha renunciado a ella. Estoy describiendo la situación que vive mi país y cometería un grave error si no defiendo mi país. Puigdemont no solamente ha cometido sedición, ha cometido rebelión. A Puigdemont lo que hay que hacer es traerlo y ponerlo a disposición judicial. Pero en todo caso, fíjese, en mi opinión España no se rompe. España está más fuerte que nunca.

Igual el PP tendría que replantearse a lo mejor sus relaciones con el resto de partidos y así conseguiría más apoyos parlamentarios.

El PP gobierna con el voto del Partido Regionalista Cántabro en Cantabria, con Coalición Canaria y en cantidad de ayuntamientos con fuerzas locales y al PP le han quedado cuatro votos para la mayoría absoluta en el Congreso. Lo que pasa es que el PP dijo que no a la amnistía de Junts.

En el futuro ¿podría ser Junts un socio del PP? González Pons llegó a decir que se trata de un partido cuya tradición y legalidad no están en duda…

Dentro de la Constitución y de los principios de la Constitución nunca nos cerramos a hablar con la gente. Ahora, si a mí se me pide que tengo que pasar por un referéndum de autodeterminación o que tengo que declarar inviolables a determinados políticos a costa de que me voten y me hagan presidente, o que tengo que dar más dinero a una administración autonómica quitándoselo a la de los demás, comprenderá que entre principios y poder, elijo los principios. El señor Sánchez, entre principios y poder, escoge poder. En la vida hay que decidir. Pero por supuesto que el Partido Popular, dentro de la Constitución, es un partido que puede hablar con la gente y es nuestra obligación intentarlo.

¿Se ha arrepentido en algún momento de dar el salto a Madrid?

No, no, si no diera el salto estaría incumpliendo con mi deber. No lo hice en 2018 porque tenía un compromiso con Galicia y no era el momento. Pero en 2022 había un caso de fuerza mayor y es que militantes del PP se manifestaban delante de la sede del PP en contra del PP y la inmensa mayoría, por no decir todos los presidentes autonómicos del PP, me llamaron y me insistieron durante todos aquellos días para que diese ese paso.

Lo que desató esas protestas del PP contra el PP, precisamente, fue el posicionamiento del presidente del partido contra la corrupción…

–Se lo digo con absoluta tranquilidad, respeto todas aquellas personas que luchan contra la corrupción, pero contra la corrupción real, no contra los intereses internos de un partido. Yo no me siento amenazado por ningún líder autonómico en mi partido.

¿Siente presión? No solamente de los líderes autonómicos, sino de otros sectores, como el económico.

No tengo más intereses que los intereses generales y ya tengo edad para no dejarme presionar. No la he aceptado nunca ni lo voy a aceptar ahora. Pero también le digo que nunca he tenido una presión que me haya preocupado. Afirmo que hoy el Partido Popular es el partido más estable y con menos tensiones internas de España.

¿Pasar del Galicia, Galicia, Galicia al España, España, España ahora no le ha supuesto algún tipo de contradicción?

Si Galicia no fuese España, lo sería.

¿Cuál es el límite de veces que debe presentarse como candidato?

Yo tengo un código distinto. Hay gente que no le importa ser presidente después de perder. Me comprometí a que si no le ganaba a Sánchez me iría de presidente del partido y tuve bastantes llamadas de dirigentes autonómicos mostrando su rechazo a ese anuncio. Lo iba a cumplir, pero le gané a Sánchez.

Pero una cosa es ganar las elecciones y otra ser presidente, por eso preguntaba si hay un límite.

Yo me voy a presentar a las elecciones nacionales cuando toquen y después vuelvo a contestar la pregunta. Pero siempre va a ser en función de los resultados.

¿Cree que habrá comicios generales pronto?

Eso lo sabe Puigdemont. No lo sabemos.

Pedro Sánchez precisamente dijo el sábado de que iba a ser una legislatura larga y que le quedaban 1.250 días por delante.

Sí. Ya. Lo que pasa es que a Pedro Sánchez no le cree nadie, ni él mismo, y no depende de él.

¿Cómo valora la renuncia de Fernández-Tapias al frente del PP de Vigo, la ciudad más poblada de Galicia?

La renuncia es por motivos personales, que yo no conozco exactamente. Cuando una persona tiene un asunto personal vital, pues de la misma forma que tiene derecho a entrar en política, también tiene el derecho a irse.

¿Qué le pasa al PP en esta ciudad que le cuesta encontrar un líder estable que sea capaz de plantar cara a Abel Caballero?

Yo le tengo que agradecer muchas cosas a Vigo, que nunca me ha fallado en las elecciones autonómicas y le tengo que agradecer su apoyo. Lo que es evidente es que Vigo necesita un fortalecimiento del partido a nivel municipal. Clarísimo. Cuando hay un Partido Socialista que gana con mayoría absoluta en una ciudad, es evidente que no solamente se debe a los aciertos del partido que gana, sino también a los problemas del partido que pierde.

¿Cómo se lograría ese fortalecimiento del que habla?

Metiendo a más gente en el partido y trabajando más, siempre es igual. Si tú no sacas buenos resultados, es evidente que no tienes más remedio que mejorar. ¿Y cómo se mejora? Pues ensanchando la base del partido, trayendo a más gente a tu proyecto, explicándolo mejor y trabajando más. Al menos es lo que yo he intentado hacer toda mi vida. A pesar del campañón que siempre se me hizo por parte del Concello, tiene el mejor hospital de España, el Consejo del Poder Judicial me dice que la Ciudad de la Justicia es la mejor instalación y tiene la depuradora más grande de la fachada atlántica.