La Xunta de Galicia y los grupos parlamentarios con representación en la Cámara gallega (PPdeG, BNG y PSdeG) han cargado contra los nuevos "ataques" de Bruselas para la flota pesquera, que, de salir adelante, supondrían nuevas restricciones y hasta "un golpe de gracia" para el desarrollo de esta actividad. Frente a estos planes, ha habido unanimidad al plantear la necesidad de hacer un "frente común" para intentar frenarlos. La propuesta de "alianza" y de búsqueda de "aliados", también entre otras regiones y países afectados por las intenciones de la Comisión Europea, ha sido lanzada por la conselleira do Mar, Rosa Quintana, en una comparecencia a petición propia en el pleno del Parlamento autonómico.

La conselleira do Mar, Rosa Quintana, ha asegurado que la Xunta "va a actuar" y hará "una intensa labor propia" y también de "apoyo" al Gobierno central en la búsqueda de aliados para hacer "un fuerte frente común" frente a las pretensiones de la Comisión Europea para la actividad pesquera de fondo, en relación al plan de acción que propone nuevas restricciones en el horizonte de 2030. "Estamos ante una suerte de nuevo despotismo ilustrado. Todo para los pescadores, pero sin los pescadores", ha criticado Quintana en una comparecencia a petición propia en el pleno del Parlamento autonómico en el que ha cargado contra el "fundamentalismo" de Bruselas y contra su "deriva medioambientalista", que se olvida, según ha recalcado, de los elementos sociales y económicos de la política pesquera común.

Un día después del Consejo de Ministros de Pesca de la Unión Europea, la titular de Mar del Ejecutivo gallego ha advertido al responsable comunitario desde la Cámara: "Comisario Sinkevicius, del mar se vive", ha subrayado. Por eso, y ante la propuesta normativa de Europa, "incoherente, incompleta, ineficaz, injusta, inconexa" y "hecha sin autocrítica", la conselleira ha remarcado la voluntad de "tratar de frenar la puesta en marcha" de estas estrategias de cara al año 2030, si bien algunas de las medidas se plantean para 2024. Así, ha anunciado que la Xunta "involucrará a los diputados que defiendan al sector" y recogerá la postura de defensa del sector en un manifiesto, como ya hizo frente al veto del arrastre en 87 zonas.

Quintana ha llevado este mensaje al Pazo do Hórreo después de las cuatro comunicaciones realizadas por la Comisión Europea el pasado 21 de febrero, que son una evaluación de la política pesquera común, otra de la organización común de mercados de los productos de la pesca y de la acuicultura, el plan de acción para proteger los ecosistemas marinos para una pesca sostenible y la estrategia para la transición energética del sector pesquero de la Unión Europea.

En el debate, por un lado, la diputada del PSdeG Patricia Otero ha subrayado desde su primera intervención que su grupo va a estar "al lado" de la Xunta en este frente común, mientras que la portavoz del BNG, Rosana Pérez, ha esperado a su segundo turno para precisar que los nacionalistas no van a apoyar "a ciegas" a la consellería, si bien su postura "es clara" y de respaldo "con todo" al sector pesquero gallego.

Críticas de los 27 al plan de la Comisión

Los ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea (UE) criticaron en su reunión de este lunes el plan de la Comisión para eliminar la pesca de arrastre en las zonas marinas protegidas para 2030 porque consideran que es "precipitado" y desequilibrado" y que supone una "condena" para este arte. España y Francia fueron algunos de los países más combativos contra este plan de Bruselas para garantizar la protección jurídica de sus mares con la ampliación de las zonas marinas protegidas del 12% actual al 30%, ya que ambos han advertido del riesgo de desaparición de la pesca de arrastre si reduce a los niveles del Plan de Acción.

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, subrayó que "dos tercios del pescado que consume la UE son importaciones de terceros países con criterios de sostenibilidad totalmente distintos" que los que se autoimpone la Unión, por lo que ha tachado el plan de la Comisión de "desequilibrado y desenfocado", ya que considera que no tampoco tiene en cuenta sus consecuencias socioeconómicas. En la misma línea, el ministro francés, Hervé Berville, ha criticado que las propuestas de Bruselas están "desconectadas" de la realidad y ha advertido de que si el plan de prohibir la técnica del arrastre se lleva a la práctica, se estaría "condenando" la pesca artesanal en europa.

Una preocupación que comparten también otras delegaciones, entre ellas la belga, la alemana, la griega, la irlandesa o la neerlandesa, que han incidido en que la prohibición de la pesca de arrastre "no es la mejor vía" para alcanzar los objetivos climáticos que persigue la UE.