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Dos años después de la explosión de la pirotecnia ilegal, el barrio de A Torre, en la parroquia tudense de Paramos, recobra vida con 8 casas reconstruidas y otras tantas en pleno proceso de recuperación// El 80 por ciento de la zona cero estará recuperada a finales del próximo verano

Casas viejas muda a casas nuevas

El barrio de A Torre de la parroquia tudense de Paramos ha mudado forzadamente su identidad dos años después de la explosión de la pirotecnia ilegal que provocó la muerte de un matrimonio, hirió a 37 personas, y devastó a 31 casas situadas en la zona cero de la destructiva deflagración. Ahora, ha dejado de ser “Casas Viejas”, como se conoce popularmente a la zona, para pasar a “Casa Nuevas”, tras la reconstrucción.

Los tejados nuevos que se asoman por el sky line del paisaje rural llaman la atención hasta a sus propios vecinos, que al subir la empinada cuesta que da acceso al núcleo comentan satisfechos la profunda transformación que se ha producido en solo dos años desde la detonación que dejó la zona como un páramo y a todos los vecinos en pie de guerra para conseguir una rehabilitación que está próxima a ser realidad con 8 casas ya reconstruidas y otras 4 en pleno proceso.

Ni el covid-19 parará hoy a los vecinos de A Torre que, con mascarillas, conmemorarán el segundo aniversario de la explosión. Harán un homenaje a todas las personas que les ayudaron y pondrán en valor los logros conseguidos con su unión y tenaz lucha para que las administraciones no pasaran página y hayan apoyado la reconstrucción del barrio.

Satisfechos porque este verano la zona cero ya estará recuperada en un 80 por ciento, con la expectativa de que en 2021 esté al 100 por cien, el portavoz de los afectados, Salvador García, señala como “muy positivo” que dos años después de la explosión un número importante de vecinos “hayan podido retomar su vida, recuperar sus casas y volver al entorno en que vivían”. Reseña que los mayores logros se consiguieron en el primer año, y que en estos momentos la única cuenta pendiente es responsabilidad del concello de Tui porque “ningún vecino” ha cobrado las ayudas del segundo decreto para reconstrucción.

En pleno proceso de instalación de los servicios básicos, los vecinos reconocen el apoyo de la Xunta, que desembolsó todas las subvenciones comprometidas, así como del Gobierno y la Diputación de Pontevedra con el plan DepoRemse. “Yo no imaginaba que íbamos a conseguir tanto en tan poco tiempo, en solo un año”, reconoce Salvador García.

Nueva residencia. A Isidro González la paciencia se le agotó 6 meses después de la deflagración que acabó con las tres casas que tenía en A Torre. En noviembre de 2018 decidió que no podía esperar más y compró otra a pocos metros de la que ha vivido durante 47 años. “Toda una vida”, medita.

Asentado desde 1973 en la parroquia tudense, relata que adquirió la propiedad en que reside desde finales de 2018 con los 125.000 euros de ayudas recibidas por la vivienda en ruinas. Ahora, está en pleno proceso de reconstrucción de un edificio antiguo con los cerca de 40.000 euros aportados por las administraciones.

Isidro González ve fundamental, en el proceso de reconstrucción, la ayuda que les proporcionó la Xunta, “desde el primer momento, porque se volcó con nosotros desde el primer momento”, así como del exalcalde Carlos González Padín durante la retirada de escombros y la aprobación de ayudas.

22 may 2020 / 20:16
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