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domingo, 05 diciembre 2021
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El AVE se estrena en Galicia a 299 Km/h, con billetes a la venta desde este martes

La ministra de Transportes y Feijóo destacaron durante el viaje inaugural el hito histórico que supone el llegar de Ourense a Madrid en solo dos horas y quince minutos

Tras más de década y media de espera, por fin este lunes 22 de noviembre llegó el ansiado momento para las comunicaciones de Galicia con el centro peninsular: el tren de alta velocidad española (AVE) entró en la ciudad de Ourense para completar un viaje que duró algo más de dos horas y veinte desde Madrid, cargado de personalidades políticas que no quisieron perderse este hito histórico para la comunidad.

El tren, en pruebas hasta que inicie los viajes para pasajeros el próximo 21 de diciembre, cumplió a rajatabla con los horarios. Entró en la estación de As Burgas a la hora prevista, a las 11.08, habiendo partido de la estación de Chamartín a las 08.45 horas, y recogido al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo; y la conselleira de Infraestruturas, Ethel Vázquez; entre otros, a las 10.20 h en la estación de Sanabria, última parada antes de entrar en Ourense.

La velocidad media del AVE durante este trayecto inaugural rozó los 300 kilómetros por hora, quedándose en 299. Esta cifra tendrá margen de mejora, alcanzando los 330 kilómetros una vez que lleguen los trenes Avril, de ancho variable. Mientras esto no suceda, por lo menos los tiempos entre la capital de provincia y la española se han reducido de manera muy considerable, mejorando en una hora y 28 minutos las antiguas conexiones.

Y la buena noticia es que los pasajeros que deseen poder realizar este recorrido –que prácticamente permite ir y volver de Madrid en el mismo día–, no tendrán que esperar mucho para poder hacerlo. Desde este martes están a la venta los billetes para el próximo mes de diciembre, cuando la línea comenzará a operar el día 21. Así las cosas, la principal demanda de la ciudadanía gallega pasa ahora, y mientras no llegue el AVE a las demás ciudades, por la mejora de las conexiones de bus-tren de los diferentes municipios con Ourense, única que, por el momento, podrá gozar de este servicio.

A Coruña, Santiago y Vigo, pues, deberán esperar todavía un poco más para disfrutar del prometido AVE. Vigo, tras su llegada, conseguirá reducir el tiempo de conexión con Madrid en 54 minutos; Santiago lo hará en una hora y cuatro minutos; y, A Coruña, en una hora y tres minutos. Mientras el interior del territorio gallego tendrá que seguir esperando, al menos, otro medio año más, hasta que en verano de 2022 lleguen los prometidos trenes de la serie 106 de Talgo (Avril).

DÉCADAS DE ESPERA Y OBSTÁCULOS. Sea como fuere, lo cierto es que el hecho de poder viajar a tan alta velocidad desde Ourense hasta Madrid y viceversa ya es un “hito histórico”, tal y como destacaron a su llegada a la estación de la ciudad gallega el presidente de la Xunta de Galicia, el titular de Castilla y León y la ministra de Transportes.

“Hoy sería difícil disimular la satisfacción que siento como gallego, como ciudadano nacido en esta provincia y como presidente de la Xunta”, aseguró Feijóo nada más bajar del vagón. Se mostró orgulloso de que, después de “décadas de espera pese a nuestra insistencia con diferentes gobiernos”, por fin “haya llegado este momento histórico para Galicia, para Ourense y para España”, al que consideró “la mejor noticia ferroviaria de las últimas décadas”.

El AVE, según precisó, como objetivo prioritario desde hacía años, es “un logro conseguido por y para todo el pueblo gallego”. El titular del Ejecutivo autonómico recordó así todos los “obstáculos” que debieron superarse por el camino: “Nuestra voz, en ocasiones, fue incómoda por insistente, solicitando a gobiernos (de todos los colores) la alta velocidad para Galicia”. Y es que, según indicó, todas las comunidades ya tenían alta velocidad, por eso “fuimos reivindicativos con esta postura”. Y, después de mucho “esfuerzo y trabajo”, por fin, “esta obra colosal”.

COMPLICADO TRAMO DE 119 KM. “Esta es una de las grandes obras ferroviarias de la península”, aseguró Feijóo. De hecho, la propia Raquel Sánchez aseguró que para realizar esta conexión Madrid-Ourense, en el último tramo (Sanabria-Ourense), fue necesario superar la “complicada orografía” de las montañas que separan Galicia de León, a través de más de “una treintena de túneles y puentes”, y a lo largo de 119 kilómetros. Solo así fue posible reducir el tiempo de viaje a dos horas y cuarto, “lo mismo que me llevaba a mí viajar a Santiago cuando estudiaba Derecho”, apuntó Feijóo.

Con la esperanza puesta en esa llegada de trenes aún más rápidos el verano que viene, algo “muy importante para satisfacer la demanda de los viajeros durante el Ano Santo 21/22”, agradeció la “escucha y comprensión” de todos los que formaron parte del proyectos. Ministros: Álvarez Cascos, Raquel Sánchez, José Blanco, Ana Pastor, Íñigo de la Serna y Ábalos; y presidentes: Aznar, Zapatero, Rajoy y Sánchez. “Seis ministros y cuatro presidentes que acreditaron que la alta velocidad no era un capricho de los gallegos, sino una necesidad”, sentenció.

OTRAS AUTORIDADES. Durante el viaje, los cargos de la Xunta y la ministra de Transportes estuvieron acompañados por la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera; la presidenta de Adif, María Luisa Domínguez; y el presidente de Renfe, Isaías Táboas, junto a otras autoridades como el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome.

más oferta diaria
Billetes desde quince euros

··· Raquel Sánchez destacó que el AVE no solo permitirá reducir los tiempos de llegada al centro de la península, sino también aumentar la oferta de viajes diarios hacia el mismo. Así, destacó que la nueva propuesta conlleva “un aumento significativo” de las líneas, Renfe pondrá 250.000 billetes a la venta a un precio de 15 euros. La oferta estará operativa durante quince días y en ese plazo se venderán plazas desde el 21 de diciembre hasta el 12 de septiembre del 2022. Renfe trata de promocionar los viajes en AVE con precios low cost

mejoras en vigor
Estaciones intermodales

··· El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, no se conformó con este primer paso de acercar el noroeste peninsular al centro, sino que avanzó las próximas mejoras a acometer, poniendo especial énfasis en la necesidad de acercar las estaciones de bus a las de tren, volviéndolas intermodales, situando todo en un mismo espacio. La primera en finalizarse fue la de Ourense, donde se logró que “en 30 segundos, solo cambiando de anden, se comuniquen los pasajeros que bajan del autobús con los del tren”. Además, recordó que en Santiago también “se está cumpliendo con este compromiso de desarrollar el transporte intermodal”, pues la estación “está entregada a la ciudad desde hace meses”. Las próximas actuaciones en esta línea se acometerán sobre las estaciones de Vigo y Ourense.

9.040

millones de euros. Es la cantidad ya invertida en todo el trazado del AVE desde su gestación una vez finalizado el enlace entre Pedralba y Ourense. Diversos túneles lo surcan, como el de O Corno, con 8,5 kilómetros de longitud.

3.200

líneas de autobús reprogramadas. Estas conectan 30.000 localidades y están siendo ya reestructuradas para conectar sus horarios con los de la alta velocidad y que así toda Galicia pueda tener acceso a este nuevo servicio de transporte.

Paisajes gallegos y belleza rural a cámara ultrarrápida

Sanabria fue el punto de partida de EL CORREO para subirse a la nueva bestia de la velocidad de Galicia: el AVE, que surca nuestros verdes parajes de manera silenciosa, pero eficaz. En una pequeña estación de nueva construcción, ubicada a cinco kilómetros del centro de Puebla de Sanabria, en un paraje por el momento desierto, arrancó nuestro viaje. Con su pico alargado como para tomar impulso en cada recta, al fondo de una de las cuatro vías de las que dispone esta estación, el tren de alta velocidad se apresuraba hacia nuestra posición raudo y veloz a las 10.20 de la mañana de este lunes.

En compañía de autoridades, como el presidente de la Xunta, accedimos a uno de los vagones de clase turista, aunque también había varios habilitados de primera clase de los que las autoridades no quisieron hacer uso. En unos asientos que no distan mucho de los que tienen los trenes de cercanías, el pájaro de hierro comenzó a moverse por las vías casi de un modo imperceptible, al principio. Pantallas iluminadas con el modelo (tren 38267) destacaban en lo alto, entre el gentío de periodistas y autoridades que trataban de abrirse paso entre el alboroto. Cinco minutos después de la salida, el ritmo comenzó a cambiar y los 299 kilómetros por hora que marcaba el cartel de indicación de la velocidad se hacían perceptibles para todos.

La vibración de los asientos, como garantía de que aquello no era un tren cualquiera, y los paisajes que pasaban en un visto y no visto ante nuestros ojos, nos hacían conscientes del momento histórico que acabábamos de vivir. De hecho, hasta Google Maps se volvía loco. De estar en un punto, daba salto al siguiente pueblo como de repente, en un minuto podías pasar de estar en una población a la de al lado, haciendo verdad esa manida frase de “Si pestañean se lo van a perder”. Aunque bien es cierto que los tramos en los que poder disfrutar de un paraje rural típico del interior de Galicia (con grandes campos, vacas y monumentos históricos de fondo) eran escasos, transcurriendo la mayor parte del trayecto por túneles que privaban de las vistas, aunque, para muchos, relajaban el mareo y contribuían a adaptar el cuerpo a la sensación de viajar pegado al suelo a 300 kilómetros por hora, prácticamente la velocidad de un Fórmula 1.

Cuarenta minutos y ya habíamos recorrido casi 120 kilómetros (a tres kilómetros por minuto). Sin duda, una capacidad que permitirá dejar Madrid a un tiro de piedra para los gallegos. El futuro ya no es tan futuro, es más presente.

22 nov 2021 / 23:00
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