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Peritos de Madrid rastrean el automóvil del exnovio de Déborah buscando indicios

Es el principal sospechoso de su asesinato // La familia critica el análisis y solicita otro “en condiciones” // Su prima declaró ayer

Peritos de la Policía Nacional se han desplazado desde Madrid hasta Galicia con el propósito de inspeccionar el automóvil que usaba el principal sospechoso por la muerte de Déborah Fernández: su exnovio. Así lo confirmó este jueves Rosa Fernández, hermana de la víctima y portavoz de la familia, quien denunció la poca rigurosidad que predominó en este análisis.

En declaraciones a los medios a las puertas del juzgado de Tui (Pontevedra) –donde ayer declararon más testigos en este caso–, explicó que el pasado 30 de septiembre la Policía Científica accedió a este vehículo, un Volkswagen Golf, que está en un garaje familiar de la antigua pareja de Déborah, pero, “por problemas técnicos” no conseguían sacarlo al exterior y los agentes tuvieron que realizar allí mismo su trabajo “con las limitaciones que eso conlleva”.

Al respecto, la portavoz de la familia criticó que esa inspección no se hubiera hecho en un laboratorio, con todos los medios posibles y en condiciones óptimas. Por esta razón, Rosa demandó que nuevamente “se hagan los análisis como corresponde”.

El caso por el asesinato de Déborah Fernández Cervera, cuyo cadáver fue localizado en una cuneta el pasado mayo de 2002, tras llevar 10 días desaparecida, prescribiría en mayo de 2022, al cumplirse los 20 años, por lo que su familia urge que se agilicen los plazos de las diligencias. Sin embargo, esta cuenta atrás se pararía si alguien es citado a declarar como investigado.

LA SEGUNDA INSPECCIÓN TRAS 11 AÑOS. Así las cosas, esta es la segunda inspección que se realiza al vehículo del exnovio de la joven asesinada, tras la de 2010, cuando no se encontró absolutamente nada, lo que resulta extraño para la familia de la joven, que apunta a su antigua pareja como principal sospechoso.

En este contexto, a principios de mes el Instituto de Toxicología y Ciencias Forenses de Madrid remitió los primeros informes derivados del estudio de los restos biológicos hallados bajo las uñas del cadáver de Déborah, exhumado el pasado 18 de mayo, los cuales son compatibles con ropa de cama que había pertenecido a este muchacho.

POR PRIMERA VEZ habló LA ÚLTIMA PERSONA QUE LA VIO CON VIDA. Este jueves el Juzgado número 2 de Tui acogió nuevas declaraciones de testigos en el marco de esta investigación. Aun estando prevista la comparecencia de cinco personas, al final declararon tres, ya que los otros dos “no fueron notificados a tiempo”, según la familia.

De este modo, la jueza pudo escuchar a Nuria, la prima de Déborah, y la última persona que la vio con vida el 30 de abril de 2002. Fue su primera declaración en un juzgado en 19 años. “Es que tiene guasa”, dijo la hermana de la víctima.

Además de ella, participaron dos agentes de policía: el que abrió la instrucción en 2002 y el que la instruyó en 2008, que vio cómo se cerraba el caso, en 2010, tras entregar el Informe Arcano.

SE RATIFICA LA HIPóTESIS DE LAS PISTAS FALSAS. En esta línea, respecto a las citadas declaraciones, quien fuera autor del último atestado policial del caso de Déborah se ha ratificado ante la jueza de instrucción en la principal hipótesis de su informe: que la joven estuvo con una persona cercana el día que desapareció, el 30 de abril de 2002, y que el lugar en el que se halló el cuerpo diez días después estaba lleno de pistas falsas.

Según el informe que elaboró, en el marco de la bautizada como Operación Arcano, veía como hipótesis más plausible que la chica se hubiera ido con ese individuo voluntariamente, que su fallecimiento se hubiera producido por sofocación (no tenía lesiones visibles en el cuerpo) o por acción criminal, y que la persona implicada adoptó las máximas precauciones posibles para confundir a los investigadores y que no se le relacionase con los hechos.

Del mismo modo, el atestado apuntó a la posibilidad de que la zona en la que apareció el cadáver de la muchacha, en una cuneta en el ayuntamiento de Oia, tenía pistas falsas, tal como un preservativo y un pañuelo. También vio plausible que el semen encontrado en el interior del cuerpo de la joven (que fue analizado y no se corresponde con el perfil de nadie conocido) fuese introducido ‘post mortem’.

En todo caso, y después de que la familia de Déborah hubiese pedido, sin éxito, la comparecencia de este agente, este jueves finalmente ha prestado declaración (tras recurrir la negativa del juzgado de instrucción y admitirse el recurso por parte de la Audiencia Provincial) y ha ratificado el contenido de ese informe.

UN VARÓN CERCANO A LA VÍCTIMA. Asimismo, el atestado elaborado por este agente pone el foco en un posible sospechoso, un varón cercano a la víctima, sobre el que apunta ciertas contradicciones en sus declaraciones. Sea como fuere, nunca se llegó a citar a esa persona como investigada al entender el juez que no había indicios sólidos.

cronograma
Los hechos

30 de abril de 2002

La joven Déborah, de solo 22 años, desaparece tras salir a correr por Samil.

10 de mayo de 2002

Tras diez largos días su cuerpo, desnudo y entre pruebas falsas, es hallado sin vida en una cuneta de O Rosal (Vigo).

7 de noviembre de 2019

Después de 17 años del asesinato de la muchacha, y tras nueve desde que la investigación fue cerrada, otro testigo de la familia obliga a abrir nuevas diligencias.

18 de mayo de 2021

El cadáver de la chica es exumado para hacerle diferentes pruebas y es vuelto a enterrar nueve días más tarde.

19 de junio de 2021

Como resultado de los últimos análisis, y tras la autopsia llevada a cabo, la policía científica halla fibras y pelos al revisar las uñas de Déborah.

22 oct 2021 / 01:00
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