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Sigue ardiendo el monte de Ourense: ya son 9.063 las hectáreas quemadas

El incendio de Vilariño de Conso, pese a alejarse de los núcleos poblados, es el que precisa de más medios para ser extinguido

Las últimas cifras facilitadas por Medio Rural este jueves suman 9.063 hectáreas quemadas en la provincia de Ourense. En la última jornada, dentro de la incertidumbre vivida por algunos ciudadanos, se añadieron un millar más al dantesco y devastador espectáculo del fuego abrasando todo lo que se le pone por delante. Al menos quedó extinguido el incendio de Castro de Escuadro (Maceda), que afectó a 222 hectáreas.

En la madrugada del martes, los vecinos de Soutogrande y Soutelo, en el municipio ourensano de Vilariño de Conso, vieron el avance de las llamas hacia sus pueblos. Fueron contenidas a menos de cien metros y desviadas salvando el peligro que un día antes sufrieron en Montes (Cualedro) donde el fuego afectó a cuatro casas, dos de ellas que eran habitadas habitualmente, y que obligó a cortar durante dos horas la autovía A-52, de las Rias Baixas.

El conselleiro del Medio Rural, José González, estuvo en la noche del lunes y primeras horas de la madrugada siguiente en Vilariño de Conso hasta que se desactivó la situación de emergencia. En su visita reiteró la intencionalidad de la mayor parte de los incendios, en especial en éste en concreto, ya que empezó hacia las 2 y 20 de la madrugada del domingo, y consumió unas 2.000 hectáreas.

En declaraciones a los medios, González recordó que de los incendios en activo en la provincia de Ourense “en muchos casos” se iniciaron en la noche del sábado y en “varios focos” a la vez “en sitios donde se sabía que con este viento se iban a provocar daños importantes”.

“No entramos en los motivos que pueden estar detrás pero sí a que hay intencionalidad clara”, lamentó el conselleiro, y opinó que “quien en estas condiciones climatológicas provoca incendios con la posibilidad de afectar a personas y bienes es un delincuente”. Y solicitó, entre todos,, “acabar con esta lacra”.

Al mediodía del martes la situación era de “cierta tranquilidad dentro de la preocupación por la posible afectación de aldeas”, expresaba González, quien además de los medios de extinción propios de la Xunta, puso en valor el destacado despliegue de miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Entre todos, se hizo un trabajo “más coordinado y más intenso”, que sirvió para contener el avance de las llamas. Por ello resaltó el “magnífico trabajo” de las brigadas para atajar la “complicada” situación registrada en las últimas horas, en diversos concellos de la provincia ourensana.

En especial el de la parroquia de Sabuguido en Vilariño de Conso, en el que pese a estar desactivada la situación de emergencia 2, tras afectar a unas 2.000 hectáreas, es el que más medios precisa para su control y extinción. Están trabajando 16 agentes, 32 brigadas, 14 motobombas, 4 palas, 14 helicópteros y 9 aviones, así como medio centenar de efectivos de la UME, junto a sus propios vehículos.

Ardua labor dE extinción
Diecisiete fuegos

• Activos. Son los de Vilariño de Conso, parroquia de Sabuguido (2.000 hectáreas), Lobios-Río Caldo (2.000), Cualedro-Montes (dos, de 1.300 y 80), Chandrexa de Queixa-Queixa (500), Rairiz de Veiga-Sabariz (300), Vilardevós-Vilar (350), Manzaneda-Cernado (450), Manzaneda-Paradela (400), A Mezquita-Cádavos (450) y Montederramo-Gabín (30).

• Estabilizados. Vilar de Barrio-Rebordechau (700), A Gudiña-Pentes (150) y Muíños-Requiás (11)

• Controlados. Laza-Camba (60), Ribas de Sil-Peites (60) y A Pobra de Trives-Pena Petada (50).

15 sep 2020 / 23:58
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