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No se puede descartar que la devastadora alga asiática que está causando ya estragos en el área del estrecho de Gibraltar pueda arribar a las costas gallegas, aunque el mar aquí no le sea muy propicio// Su fuerte impacto en la pesca en esa zona del Mediterráneo ha sido desastroso TEXTO Ángel Arnáiz

Una amenaza llamada Rugulopterix

La llegada del alga Rugulopterix okamurae al Mediterráneo, especie invasora procedente de Asia, está asolando el sur peninsular con una virulencia inusual, lastra las capturas de los pescadores, amenaza al mismo tiempo la biodiversidad marina y entierra playas de la zona del estrecho de Gibraltar, Huelva y Málaga bajo mantos vegetales.

Son muchos los que especulan con la posible llegada de esa especie marina exótica a la franja litoral de Galicia y sus consecuencias. Sobre esa probabilidad, el catedrático y profesor de botánica de la Universidade de A Coruña (UDC), Javier Cremades Ugarte, especialista en el estudio de las algas, no la descarta y asegura que todo es posible, “ya que la tenemos relativamente cerca y es una especie que tiene unos requerimientos ecológicos, en principio, aparentemente compatibles con las condiciones del mar de Galicia en muchas zonas”. “De hecho –añade– aquí tenemos especies de la misma familia que son prácticamente indistinguibles a simple vista, como la Dyctiota dichotoma o la recientemente introducida Dyctiota cyanoloma”.

ANTECEDENTES. Explica este especialista en biología marina que muchas especies de algas que viven en el Estrecho y Mar de Alborán están también presentes en Galicia. Otras especies introducidas en España, que primero fueron conocidas del sur peninsular, acabaron estando presentes también el litoral gallego, “como es el caso del alga australiana Asparagopsis armata. Solo podría frenar su introducción que tuviera alguna limitación a las bajas temperaturas del invierno en Galicia, que precise de dosis lumínicas más elevadas, que no aguante cambios importantes de salinidad, tan frecuentes en Galicia, o que otras especies autóctonas sean más competitivas en las condiciones del mar gallego y no le dejen medrar; pero estas cuestiones son una incógnita, al menos para mí de momento”.

Sobre la opción de tomar alguna medida preventiva para evitar una potencial colonización, Cremades Ugarte indica que prevenir “la introducción de especies exóticas es, podríamos decir, casi imposible”.

Precisa que solo se podría ralentizar o frenar su expansión en alguna medida, pero siempre habrá un resquicio por el que se cuelen “si las tenemos próximas, porque debido a la gran movilidad del hombre y sus mercancías se ha roto cualquier tipo de barrera geográfica. En el coronavirus tenemos un buen ejemplo de ello. La única prevención posible sería cambiar nuestros patrones de conducta, cosa que no vamos a hacer”, explica el catedrático-

IMPACTO EN LA PESCA. En cuanto al posible impacto sobre el sector pesquero gallego, apunta que es muy difícil de estimar, “yo creo que en Galicia no sería especialmente preocupante la presencia de esta especie porque en el Estrecho encuentra un campo abonado al desarrollarse libremente sobre un tipo de comunidades cespitosas, muy poco estructuradas, que no son las típicas de Galicia, donde tenemos comunidades de algas mucho más estratificadas, como bosques, y que no pueden ser tan fácilmente ahogadas por una especie como el Rugulopterix”, subraya.

El escenario que dibuja el profesor de la UDC para la comunidad, ante la eventualidad de la llegada de esa especie de invasora, es un alivio. Una situación, en principio, muy diferente a la que viven en el sur de la Península, donde está causando estragos en la pesca, hasta el punto de que los pescadores aseguran que no hay otra cosas en las redes, “solo esta alga exótica”.

Y es que desde las Cofradías de Pecadores de Cádiz y Málaga aseguran que esta especie de velutina del mar es una catástrofe ambiental. Se lamentan de que las barcas de trasmallo han perdido casi el 100% de las capturas y las de arrastre, la mitad.

OCUPACIÓN DEL FONDO. El alga parda, común en China, Japón o Cores, fue descrita por primera vez en Ceuta en 2015 y solo ha necesitado cuatro años para ocupar todo el litoral gaditano, alcanzar puntos de las costas atlánticas de Huelva y expandirse por el este hasta Marbella.

De hecho, según indican miembros de la comunidad científica, preocupados por su por crecimiento “meteórico y completamente inédito”, está tomando todo el fondo marino del Estrecho de una forma virulenta y ya ocupa hasta el 50% del espacio entre los cinco y los 25 metros de profundidad.

el experto
¿Por qué llega tanta especie dañina de asia?
Javier Cremades Catedrático y profesor de botánica de la UDC

La llegada de especies de Asia es un fenómeno curioso que tiene que ver con el devenir del Atlántico norte. “Nosotros hemos sufrido en nuestras costas los grandes procesos de extinción de especies por las glaciaciones del Cuaternario. Ahora poco a poco nuestro mar se está repoblando con nuevos residentes, muchos de propia hornada, que encuentran un barbecho que colonizar. Cuando una especie asiática, que no sufrió esa extinción, llega a nuestras costas por la rotura de las barreras biogeográficas que la frenaban, se encuentra con un paraíso para colonizar y en el que no tiene a sus vecinos de origen compitiendo, por eso tienen tanto éxito. Pero debemotener en cuenta también la teoría económica del “boom and bust” (auge y caída), de aplicación en la biología: a las especies introducidas, con el tiempo, le crecen los enanos, aparecen los depredadores, los parásitos, los patógenos... y al final no dejan de ser un componente más de nuestra flora o fauna”, explica Javier Cremades.

29 mar 2021 / 01:00
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