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{ yo me quedo en casa: películas y libros para disfrutar del deporte }

Cuando lo decisivo en el golf es el genial consejo del ‘caddy’

La leyenda de Bagger Vance
Robert Redford

El golf, ese deporte que es capaz de devorar psiques. Ese juego que exige más y más: más concentración y más técnica, queda prohibido fallar... hasta que llega el error que te mata. El golf, ese juego individual pero que también es de equipo: que hay un caddy, el acompañante que lleva los palos y también aconseja al golfista en cada golpe, en cada elección de herramienta.
De todo ello, de la importancia del buen consejo en el golf, en una visita a sus inicios (se juega un torneo de exhibición en el año 1931), habla la bella película del ya director Robert Redford.
Encabezando un reparto de actores de altísimo nivel, y en una breve pero excelsa colaboración, se ve Jack Lemmon, narrador también de la historia, a sí mismo como un niño (Michael Moncrief) entusiasmado por el golf y por su ídolo, Rannulph Junuh (Matt Damon), que regresa de la Primera Guerra Mundial condecorado pero con el alma, y de paso su swing golfístico, destrozados. Su novia, la hermosa Adele (Charlize Theron), no lo va a dejar solo, y monta un torneo de exhibición con otros dos grandes jugadores del momento: Walter Hagen (Bruce McGill) y Bobby Jones (Joel Gretsch).
La pasión por el golf se desborda en Savannah (Georgia) para apoyar también al ídolo caído. Todos se vuelcan, el torneo es un éxito pero el juego de Junuh/Dammon no despierta. La mágica, misteriosa aparición de un particular caddy negro, Bagger Vance, al que da vida con arte Will Smith, será clave.
La película refleja con brillantez, parándose en todos los detalles, tanto la época de decadencia (años treinta, la Gran Depresión en Estados Unidos) como la gran afición, tanto en número como en sentimiento, existentes en el país norteamericano hacia el golf. Campo, parajes, vestuario (curiosa la forma de vestir de los golfistas de esa época) dan un especial brillo a una historia que no decae y mantiene el interés en las poco más de dos horas de duración de la película, que es del año 2000.

  • Del balompié inicial en el que lo
    principal era el balón a la masiva venta de camisetas

Aunque lo que marca la diferencia son las relaciones. La del ídolo con su fan niño, que confía en él más que nadie; la de los deportistas, que a pesar de lo que hay en juego (10.000 dólares de esa época) aconsejan a su rival-compañero (excepcionales aquí McGill y Gretsch); la del amor en momentos difíciles entre Dammon y Theron; y, por supuesto, la tan particular relación que se establece entre el as del golf y su mágico caddy, el regalador del mejor consejo.
Volverá o no el swing triunfal de Junuh, se alzará o no con el triunfo, vencerá o no el amor del matrimonio puesto a prueba... no se sabe. Lo que sí queda garantizado es el triunfo del golf, del deporte, del buen amigo que te ayuda a superar, dándote las mejores herramientas, los golpes, nunca mejor dicho, de la vida.

04 abr 2020 / 00:00
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