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Juan Pablo II fue el único Pontífice que vino a Santiago en Año Santo

El papa Wojtyla peregrinó en 1982 a Compostela, desde donde envió un mensaje a Europa para reencontrarse con sus raíces cristianas ·· En 1989 volvió con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud

"Yo, Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, desde Santiago, te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes". Este fue el gran mensaje que el papa Juan Pablo II dejó en su peregrinación a Santiago de Compostela en el Año Santo de 1982. Estas palabras de Wojtyla permanecen en la memoria de todos los que tuvieron la gran suerte de poder escucharlas de la boca del Sumo Pontífice, pero para quienes no fueron tan afortunados, una placa las recuerda junto a la tumba del Apóstol Santiago, en homenaje a la única visita de un Papa a Compostela en Año Jubilar.

La llegada de Juan Pablo II a Compostela tuvo lugar el martes 9 de noviembre, en el marco de un viaje a España que duró diez días. En este tiempo, el Papa protagonizó distintos actos religiosos en Madrid, Ávila, Alba de Tormes, Salamanca, Toledo, Segovia, Sevilla, Granada, Zaragoza, Montserrat, Barcelona, Valencia y Alcira. Su última parada en España fue precisamente Santiago, desde donde quiso enviar su gran mensaje a una Europa que empezaba a secularizarse. "Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades", fue otro de los párrafos del discurso de Juan Pablo en Santiago. La jornada del Santo Padre en Santiago de Compostela se inició con la celebración de la Misa del Peregrino en las mismas instalaciones del aeropuerto de Lavacolla. En la homilía, Juan Pablo II habla de que "la fe católica constituye la identidad del pueblo español". Posteriormente, en la plaza del Obradoiro, el Papa mantuvo un encuentro con las gentes del mar y pronunció un discurso sobre la dignidad del trabajo humano y la toma de conciencia de que todos estamos en la barca de Jesucristo.

Más tarde, ya en la Catedral, tuvo lugar el acto más importante, de clara vocación europeísta. En su alocución, Juan Pablo II habló de las raíces cristianas de Europa y de su necesaria renovación espiritual y humana. Después bajó a orar ante el sepulcro de Santiago. A finalizar este acto multitudinario, Juan Pablo II se trasladó de nuevo al aeropuerto de Lavacolla donde tuvo lugar el acto de despedida, con la presencia, al igual que en el acto anterior, de los Reyes de España. Sus últimas palabras en Santiago y en España fueron "¡Hasta siempre, España! ¡Hasta siempre, tierra de María!". El papa Wojtyla visitó otra vez Santiago de Compostela con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en 1989 en la capital de Galicia. "Santiago de Compostela no es sólo un santuario, es también un camino, es decir, una densa red de itinerarios para los peregrinos. El Camino de Santiago fue durante siglos un camino de conversión y de extraordinario testimonio de la fe", manifestó el Papa a los jóvenes cristianos en el Monte do Gozo.

 

En la Basílica. Juan Pablo II no pudo ocultar su emoción cuando pisó la Catedral de Santiago de Compostela, fin del camino más importante de la Cristiandad, última meta de millones de peregrinos a lo largo de los siglos. En la imagen, el Papa besa el busto del Apóstol Santiago el día en que envió un emotivo mensaje a todos los europeos, a los que llamó a recuperar sus raíces cristianas.

 

 

 


En el Monte do Gozo.  El Papa Wojtyla, durante la celebración eucarística que tuvo lugar en 1989 durante la Jornada Mundial de la Juventud. El lugar elegido, desde el cual los peregrinos que llegaban a Santiago veían por primera vez la Ciudad Santa, sirvió al Sumo Pontífice para hablar a los miles de jóvenes allí congregados de la importancia de los símbolos en la fe cristiana. 

 

EL DATO

Suquía y Rouco

·· En el Año Santo de 1982 el arzobispo de Santiago era monseñor Ángel Suquía Goicoechea, siendo obispo auxiliar monseñor Antonio María Rouco Varela. Monseñor Gabino Díaz era el jefe de la Iglesia española .

 

03 mar 2010 / 00:17
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