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Mucho Obra

    PARTIDAZO DE ESOS que hacen afición. En el palco dos ilustres y queridas leyendas, Mario Iglesias y Calvelo. Los acompañaba el probablemente mejor deportista español de todos los tiempos, David Cal, al que el público ovacionó como los grandes campeones se merecen. En la grada hubo más plástico del habitual, la Semana Santa se notó, pero los que estuvimos teníamos ganas de procesión y entre los ánimos de unos en la grada, que hicieron que las ausencias apenas se notasen, y la gran defensa de los otros en la cancha, el CAI se encontró con un auténtico calvario, a pesar de tener una plantilla plagada de nombres ilustres como corresponde a un equipo que triplica en presupuesto al del Obra, pero no en la calidad y el corazón de sus jugadores.
    Desde el principio hasta el final fue un gran espectáculo en Sar con una soberbia actuación de todos los obradoiristas que saltaron al parquet sobre todo en intensidad, ganas, ambición e implicación defensiva que dejaron a la artillería aragonesa en 69 puntos, que son muy pocos puntos para el nivel del CAI. El partido fue durísimo, en la primera parte, que dominó el Obra, logró una merecida renta de 9 puntos con la que se fue al vestuario. Los 9 puntos se difuminaron en un abrir y cerrar de ojos en el tercero, cuando varios de los jugadores claves del CAI se pusieron las pilas haciendo que su equipo se metiese de lleno en el partido, dándole la vuelta al marcador e incluso poniéndose por delante. Los del Obra no se descompusieron con Waczynski y Corbacho de estiletes, martilleando desde el triple y creando muchos problemas en los ajustes de la defensa rival. El partido volvió a estrecharse y con la quinta falta de Triguero, que había trabajado como un jabato, Moncho opta por jugar con los dos 4, Kleber, que estuvo maniatado por Landry y Nankivil, que a pesar de su gran trabajo defensivo, no había tenido fortuna en ataque. Ambos se sumaron al acertadísimo Waczynski y un triple de Nankivil dinamitó el partido, que tuvo como justísimo vencedor a un equipo que jugó uno de sus mejores partidos de la temporada, ante, repito y reitero, un rival plagado de grandes jugadores, pero al que la defensa del Obra le hizo perder nada menos que 14 balones.
    Victoria importantísima que nos pone más cerca de la zona de ‘play-off’, a dos partidos, que de la zona de la lucha por una salvación, a cinco, cada vez más cara, con cambios constantes en los puestos de descenso. Al final, Raúl López, que tras presidir el partido desde el palco, acudió al vestuario para felicitar a los jugadores y técnicos acompañado por su consejo de administración, salió visiblemente emocionado por el afecto y el cariño que todos le demostraron. La verdad que estos chicos y estos técnicos son muy grandes en todos los sentidos. ¡Qué tiemblen en Sevilla, que el Obra va a por la victoria número 13!.

    EFE

    30 mar 2015 / 22:49
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