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"Ningún equipo vive solo de Messi, necesita más jugadores"

Acaba de nacer la Rede Galega pola Investigación, con más de 100 personas de toda Galicia // Reivindican una carrera investigadora digna, estable y bien diseñada // Buscan visibilizar su problemática y el compromiso público

Alejandro Vila sabe que es, casi, un privilegiado en el sector de la investigación. Tiene 26 años y un contrato predoctoral FPU (del Gobierno central, "mucho mejor que otros") en Física. Elena Lendoiro ya no se siente tan bien. Le encanta lo que hace. Licenciada en Farmacia, investiga con una postdoctoral B de la Xunta en el Instituto de Ciencias Forenses de la facultad de Medicina. A sus 34 años quiere ser madre y se lo plantea en serio pero no sabe cuándo porque es consciente de que repercutirá en su carrera. José, arqueólogo y posdoc B en la facultad de Historia, a sus 36 años dice que "lo de tener hijos ni me lo planteo", y que su sensación es que después del contrato actual lo que viene es "el vacío".

Ellos tres son portavoces de la Rede Galega de Investigación (Investigal), que el 29 de febrero se constituyó formalmente reuniendo a más de 100 personas, tanto investigadores como personal técnico y de gestión, de las tres universidades gallegas y de fundaciones biosanitarias asociadas al Sergas en los hospitales de Santiago, A Coruña y Vigo. Y serán más, apuestan. Su objetivo no es otro que reivindicar su trabajo, la carrera investigadora, que sea reconocida, que se fomente una estabilidad y continuidad laboral, con igualdad de condiciones y derechos laborales que el resto de trabajadores e igualdad de género. Es decir, no piden nada diferente al resto, incluso muchas de sus reivindicaciones están totalmente conseguidas en otros ámbitos, pero en su caso no.


Convocatorias sin fecha fija Tal y como están ahora, las convocatorias de becas y contratos, tanto nacionales como autonómicas no tiene fecha fija. Año tras año ven como su planificación no vale nada porque pueden quedarse meses en el dique seco, sin contrato, debido al retraso en la convocatoria. La mayoría opta por seguir investigando por amor al arte, porque si dejan de hacerlo corren el riesgo de salirse del sistema y no poder reengancharse.

Tampoco son iguales los criterios para el mismo contrato dos años seguidos, así que cuando a los más experimentados les preguntan '¿qué debo fomentar en mi currículo?' lo único que pueden decir es que no lo saben con seguridad. O, simplemente, cambia el Gobierno y desaparecen los planes del anterior -caso del Bipartito en 2009- y los investigadores se quedan colgados sin poder engarcharse al plan nuevo. Le pasó a un compañero suyo que ahora está en Oporto contratado a cargo de proyectos.

Encadenan contratos constantemente, "con la inestabilidad personal y laboral que eso supone", explica Elena, a lo que José añade que "la falta de perspectivas y de estructuración, no permite a la gente seguir en la carrera, en un sector tan competitivo como este, porque no hay un diseño verdadero de carrera investigadora". Alejandro afirma también que "de repente conoces gente que no sabías que existía y tiene los mismos problemas que tú porque este es un problema sistémico". O son evaluados para lo mismo tres veces en un año, con el papeleo que ello conlleva y la ansiedad. Es el caso de Elena y José en 2019 para pasar de posdoctoral A a B. "En tres meses nos evaluaron dos veces, se piensan que vamos a lograr el Nobel en ese tiempo?, ¡¡Ojalá!!".

Desde Investigal denuncian las estrategias cortoplacistas de los gobiernos, da igual el signo político y si son central o autonómico. "La investigación no se adapta bien al cortoplacismo, es como si plantas un rosal, debes esperar a que dé flor", dice José, muy bueno con las metáforas.

Por ello, reclaman una estructura o entidad que vele porque los calendarios se cumplan, que haya presupuestos para investigación inviolables, sin depender de la voluntad del gobierno de turno, que se cumplan y se gaste todo, y que la planificación se haga a diez años vista, al menos.


Maternidad Se encuentran con muchos obstáculos para conciliar vida familiar y laboral, para tener hijos. Elena es la que más habla de ello. "Cuando tienes una edad en la que quieres tener hijos estás muy limitado porque un parón pequeño implica quedarte atrás en la competición".

Suena duro, pero la baja mínina de 4 meses por maternidad supuso para muchas mujeres no poder optar a contrato de la Xunta tipo B porque la evaluación para subir a este nivel desde el A se hace para todos a la vez sin tener en cuenta estas circunstancias. Pero no solo por maternidad, si rompes un brazo y faltas dos meses, también.

Cuando se les pregunta por programas de retención de talento como el Oportunius de la Xunta, indican que están muy bien, "bienvenidos sean, por supuesto", pero creen que esta estrategia no sirve para todos. "Ningún equipo de fútbol vive de fichar solo a Messi, tiene que diseñar una estrategia con otros jugadores y con la cantera", dice Alejandro. O comparan a las grandes figuras con ganadores de Euromillones. Se apuesta por eso, de lo que hay probabilidades mínimas, en vez de hacerlo por invertir en mucha gente a la que le toque la Lotería de Navidad. "Estamos en esto porque nos apasiona pero eso no justifica la falta de vida y estabilidad", rematan.

23 mar 2020 / 00:00
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