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reseña musical

Octavio Vázquez en el Consello da Cultura Galega

    Tres compositores acompañaron a Octavio Vázquez en el estreno de su Sonata para saxo alto y piano de la que fueron intérpretes Eneas Irimia e Isabel Pérez Dobarro en el Consello da Cultura Galega, una obra que se maneja entre variaciones a lo largo de sus cuatro tiempos, con elementos que reaparecen de forma caprichosa además de otros detalles que podían descubrirse en el resto de sus tiempos, siempre con un criterio que, como en todos los cásicos de toda época, no renuncia en recurrir a canciones que están en el ambiente popular del momento. En este caso se trataba de Fascination, pieza de fono de armario que, aunque muy conocida a comienzos del XX, atravesará generaciones hasta llegar a nuestros días. Quizás su primera memoria nos traslade al Satie y el Chat Noire o el Auberge du clou, con la cantante Paulette Darty. Ya se había comentado también a Dante Pilade Fermo Marcchetti-nombre no le faltaba- y a Maurice Ravel. Octavio encontró ahí un filón para una composición con libre cauce a la imaginación, con el aliciente a mayores de su amiga de estancias neoyorquinas Isabel Pérez Dobarro y el saxofonista Eneas Irimia. No se trataba sólo de tentar al oyente a descubrir las piezas ocultas que servían como argumento, porque a la postre eso se volvía prácticamente complejo, pero sí nos garantizaba una sesión de juego de adivinanzas.

    Los solistas, y en especial Isabel a la que escuchamos en las actividades de los Cursos U.I. de Música en Compostela, suelen medirse con repertorios de grades clásicos y especialmente el pianismo español de los Granados, Albéniz, Falla y demás. Octavio, en su larga carrera creadora en nuestra tierra, vio estrenar obras como Memento con la OSG y Dima Slobodeniuk, Premio Andrés Gaos, Hermes con la RFG con M.Zumalave y también con la misma Tropos, concierto para violín y orquesta con Santiago Serrate, siendo solista Amaury Coeytaux, por recordar algunas de sus obras en estreno. Fueron compañeros de aventura Fernando Buíde del Real con “Pico Sacro”, Ryo Noda por “Improvisation nº 3”, la “Cantiga Filipense” de Xesús González y “Cadenzas” de Eduardo Soutullo y Colegas de esta aventura, fueron Fernando Buíde del Real por Pico Sacro, recuperada del FestClasica 2013, en un encargo del pianista J.C.Garvayo, con la pretensión de incorporarse un grupo de piezas del registro Una Iberia para Albéniz. Cada uno de los elegidos se acercaba según su criterio al autor de lo que fueron las doce impresiones para piano de Isaac Albéniz y que en el tratamiento de la pianista suponía una aproximación al mundo sonoro que conoce profundamente. Compleja era la Improvisación nº 3 de Ryo Noda, por lo que suponía una recreación de otras latitudes culturales, en una rebuscada traslación al saxo alto, partiendo de la flauta shakuhachi, instrumento de precisas connotaciones procedentes del mundo cerrado del repertorio de los monjes komusó. Cadenzas de Eduardo Soutullo, es una obra recién salida del ingenio de quien apreciamos su trabajo en registro con la OSG y Josep Pons: Choreographic Poem for Orchestra. Xesús González, contribuyó con Cantiga Filipense, nuevo detalle dentro de esta afinidad entre compañeros de estéticas informales.

    30 dic 2016 / 00:00
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