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Primera gran lección: no siempre gana el más fuerte

Lastrado por las bajas y con dudas por el bajo nivel de acierto en el tiro, el Monbus Obradoiro confía en sorprender esta tarde a un Valencia en racha

    Las circunstancias evocan a la clásica estampa de un David frente a su Goliath, o lo que sería la versión más moderna, de un guerrero de mucha fibra pero poco tamaño peleando en el videojuego de turno frente al gigantón con más músculo que cerebro. Pero en ambos casos, como en el deporte en general, la enseñanza que se transmite es que nunca hay que dar nada por sentado.

    Esta tarde (sí, a las 20.00 horas, que nadie se despiste) visita la Caldeira de Sar uno de los equipos más en forma del baloncesto continental. Un Valencia Basket que ha superado un inicio más que titubeante de la temporada y que en las últimas jornadas se ha plantado en la parte alta de la Liga Endesa (6.º) con seis triunfos en sus últimas ocho citas y, pese a caer este jueves con pundonor en Moscú, ocupa también un histórico puesto de play-off en la Euroliga.

    Tercero en el ranquin de la ACB en apartados como valoración (99,2), puntos anotados (85,5) y encajados (77,73), quinto en rebotes (37,2, 11,6 de ellos en ataque), cuarto en porcentaje de tiros de 3 (37,1 %) y de 2 (55,4 %) y segundo en tiros libres (80,76 %), presenta por si fuera poco un elenco de jugadores donde la jerarquía, la responsabilidad, el carácter y la eficacia se comparte al mismo nivel que el talento y la experiencia.

    Pero si con tan solo una onda y cinco piedras el más joven de los hijos de Isaí superó al más bravo de los filisteos y los héroes de la Play guardan la baza de un súper poder oculto, el Monbus Obradoiro, mermado en los físico pero no en el orgullo –obligado a enmendar un último partido en Andorra desastroso–, siempre ha sabido echar mano de su as en la manga, normalmente en forma de planteamiento táctico. Sin embargo, para que el jaque de su particular ajedrez funcione, Moncho Fernández precisa que sus peones cumplan.

    Innegociable. “No nos podemos permitir, por ejemplo y tirando del partido de ida, darles muchísimas acciones de rebote de ataque. Allá a falta de 1:40 íbamos 3 abajo con posesión y acamos perdiendo por 10 y, aparte de las pérdidas que tuvimos, sobre todo en el tercer cuarto con tres que nos costaron canasta, encajamos 18 puntos de segundas opciones que es muchísimo”, señala el técnico compostelano. “Además tendremos que estar bien en ataque, aprovechando nuestras ventajas”, añade al tiempo que insiste en que “nuestra gran asignatura pendiente todo el año es el rebote, sin duda ninguna”.

    Moncho Fernández no oculta las excelencias de un rival excelso en lo físico, pero perfectamente trabajado también en lo táctico de la mano de Jaume Ponsarnau. “Creo que hacen muy bien las cosas colectivas como siempre, pero cuentan con un gran estado de forma de jugadores muy importantes. Como Alberto (Abalde), Van Rossom, Marinkovic que es un jugador que acaba de llegar para potenciar el perímetro y aunque al principio parecía que no ahora está jugando francamente bien, San Emeterio… Es que habría que recorrer todo el plantel porque son un equipo de Euroliga”, asume.

    Por cuarta semana sin la participación de Álvaro Muñoz y la segunda sin Earl Calloway, cuesta ver por dónde llegará la reacción del Obra ante un reto de esta magnitud sobre todo si se sopesan además las palabras del entrenador compostelano en relación al paupérrimo porcentaje de tiro del equipo en las últimas jornadas. El Monbus ha bajado de un 36,3 % su porcentaje de triple en las primeras 15 jornadas hasta el 26,2 % en las tres derrotas consecutivas que acumula. “Claro que me preocupa que seamos capaces de generar las situaciones de ventaja y no las metamos, lógicamente, pero poco puedes hacer más que seguir. El problema es la factura que te pasa, que es difícil de medir”.

    Viajes y bajas. En el Valencia, que cierra en Santiago una serie de cuatro salidas en los últimos cinco partidos, la gran preocupación en las últimas jornadas ha sido la enfermería. Para hoy Ponsarnau recupera al gallego Alberto Abalde –que se perdió el partido del jueves a causa de una gripe– pero mantiene las ausencias de Mike Tobey (con una lesión muscular en el sóleo de la pierna derecha), Joan Sastre (con un proceso vírico) y Jordan Loyd (quien con una fractura por sobrecarga en el escafoides del pie derecho será baja durante al menos cinco semanas). “Estamos contentos de sumar a un jugador que nos puede dar mucha energía”, explicó el técnico taronja en la previa.

    El entrenador ilerdense prefiere sacudirse el papel de favorito ante “un rival muy difícil, muy exigente” y en “una pista muy difícil”. “Probablemente el Obradoiro sea de los rivales más complejos a nivel táctico en la Liga Endesa. Su filosofía de juego ofensivo es sumar un concepto tras otro, y esto te exige muchísimo. Y más cuando tienes poco tiempo para preparar un partido, tienes que estar clarividente y estar muy bien contra todo su repertorio táctico”, apostilla.

    Ponsarnau ve a su anfitrión “jugando este año un poco más rápido, tomando posesiones más agresivas”. “Y han sumado la exigencia ya desde el primer segundo de tener que defender su tiro de tres puntos, que es casi siempre su principal arma. Y han sumado también el juego dinámico de Kravic en el pick and roll que les hace muy difíciles de defender”, afirma. Tras su periplo de viajes, asume que “estamos cansados, pero la idea es sacar todas nuestras fuerzas porque las necesitaremos”.

    26 ene 2020 / 02:35
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