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Resucitando O Ribeiro

Ribeiros do Avia recupera la tradición productora del coto vitícola más antiguo de la Península elaborando vinos de calidad a partir de vides autóctonas

En un valle de arcilla, granito y sabre regado por el río Avia, crecen de nuevo las vides autóctonas de racimos pequeños, alta fertilidad e intenso potencial aromático que en su día dieron fama nacional e internacional a los vinos de O Ribeiro. Las distintas circunstancias históricas que en otro tiempo marginaron a variedades propias como la treixadura o el sausón fueron superadas en las últimas décadas gracias al empeño de un grupo de bodegueros que apostó indiscutiblemente por la calidad a la hora de elaborar sus caldos para devolverlos a su posición natural.

"La historia está ahí, no debería haber sido así pero no podemos estar siempre lamentándonos de lo que se hizo, sino que debemos reconducir la situación y demostrar que en O Ribeiro se elaboran de nuevo buenísimos vinos", apuntan los artífices de esta resurrección, que deja atrás el empleo de otras variedades foráneas que, como el jerez o el alicante, contribuyeron a echar por tierra la tradición ancestral y el reconocimiento internacional del que disfrutaron y del que dejaron constancia Cervantes, Shakespeare o Lope de Vega.

No en vano, desde 1050 en el Ribeiro de Avia se cultiva el viñedo de forma ininterrumpida. Ya en los siglos IX y X la fundación de los monasterios de San Bieito de Barcena, San Xés de Francelos, Sobreira de Arnoia, Castrelo de Miño, y Santa María de Gomariz propició que monarcas, monasterios, cabildos y señores feudales de toda Galicia, Asturias y León fundasen sus viñedos y bodegas en la comarca del Ribeiro.

Ahora, la Asociación Ribeiros do Avia, integrada por Casal de Armán, Coto de Gomariz, Sanclodio y Viña Mein, lidera el resurgir del coto vitícola más antiguo de la Península Ibérica, un espacio de gran belleza marcado por laderas y pendientes que favorecen la exposición solar y la aireación de los viñedos.

Son bodegas familiares situadas en un valle en forma de media luna, pionero en el país en regular la producción y comercialización del vino, que cuidan con mimo el proceso partiendo del máximo respeto por el suelo y la planta, y utilizan las uvas de sus propias explotaciones. Treixadura, torrontés, loureira, albariño, lado o godello para los blancos y sousón, brancellao, caíño, ferrón o mencía para los tintos, constituyen un denominador común en su producción. "Todas las zonas históricas son polivarietales. La diferencia la marca el suelo", defiende el enólogo Xosé Lois Sebio, quien se incorporó en 2000 a Coto de Gomariz, en donde promueve una viticultura natural.

Desde hace tres años, el cultivo de las viñas de las 27 hectáreas de las que dispone la bodega de Ricardo Carreiro sigue el método desarrollado por el agricultor, biólogo y pensador japonés Masanobu Fukuoka, que defendía la protección de las características de la tierra y la eliminación de trabajos innecesarios. "No podamos, no desherbamos, no abonamos y no utilizamos pesticidas", asegura Sebio, al tiempo que apunta que la viticultura biodinámica favorece la autogestión.

Reproducir las condiciones naturales tan fielmente como sea posible, de manera que el suelo se enriquezca progresivamente y la calidad de los cultivos se incremente sin ningún esfuerzo añadido, constituye la esencia del método de Fukuoka. "Nuestros vinos transmiten cosas que otros no consiguen", afirma el enólogo de Coto de Gomariz.

Por su parte, la continua experimentación, eso sí, preservando la buscada calidad, marca el trabajo de los hermanos González Vázquez, que pertenecen a una larga saga de colleiteiros del Ribeiro. En Casal de Armán, mantienen 17 hectáreas de viñedos en los que predomina la treixadura que, sin dejar de lado otras variedades típicas, consigue vinos de alto nivel en los que las lías y las maderas desempeñan un papel destacado en su proceso de elaboración.

El minifundismo gallego cuenta con un claro exponente en la zona, obligando a los hermanos González a realizar un arduo trabajo de reagrupación que complete el puzzle que divide en pedazos el valle del Avia. "Aunque hemos conseguido aumentar el viñedo, seguimos elaborando los vinos con el mismo cariño que antaño", señala José González.

Esta familia, que forma parte de la historia del Ribeiro desde el siglo XIX, impulsa además el enoturismo en la comarca a través del restaurante y de la casa rural Casal de Armán, ubicada en un lugar privilegiado de San Andrés de Camporredondo, donde también está situada una bodega que dispone de las últimas tecnologías.

Dentro de esta nueva generación de Ribeiro se encuentra asimismo la apuesta personal del cineasta José Luis Cuerda. Sanclodio debe su nombre al monasterio, hoy convertido en hotel, que inició el desarrollo vitivinícola de la zona. El realizador manchego plantó seis hectáreas en tres fincas y en 2005 sacó al mercado su primera cosecha de vinos, exclusivamente blancos.

Viña Mein, una de las bodegas pioneras en utilizar únicamente variedades autóctonas completa el grupo. Javier Alén, alma máter del proyecto, es el promotor del nuevo concepto de vino de calidad de la Denominación de Origen Ribeiro. Sus viñas son de las más antiguas de la zona, con conducciones, densidad de plantación y variedades ideadas para alcanzar la máxima calidad.

Al igual que Casal de Armán, Viña Mein complementa su oferta con una casa de turismo rural que supone un atractivo más para acercarse a esta comarca destacada por su patrimonio arquitectónico, medioambiental, etnográfico y cultural del que monasterios y abadías son un buen ejemplo.

Todo este esfuerzo ha logrado que los vinos de la zona del Avia sean merecedores de premios a nivel nacional e internacional.

El compendio de la Asociación Ribeiros do Avia es un mosaico de vinos de calidad, diferentes como diversas son las personalidades de sus creadores que comparten, por encima de todo, su compromiso con el terruño.

galicia@elcorreogallego.es

EL VALLE DEL AVIA

Orografía. Relieve marcado por laderas y pendientes que favorecen la exposición solar y la aireación de los viñedos.

Suelos. Arenas graníticas que aportan frescura y mineralidad. Son en general terrenos poco profundos, entre 70 y 100 cm, donde el contenido de materia orgánica oscila entre el 2-4% para el suelo agrícola y baja del 3% en el subsuelo.

Clima. Mediterráneo con influencia atlántica. Excelente coeficiente heliotérmico y contrastes térmicos.

Variedades. El 60% de todas las uvas españolas catalogadas son gallegas. Prácticamente todas se cultivan en El Ribeiro desde tiempos inmemorables.

Xosé Lois Sebio enólogo de coto de Gomariz

"No desherbamos, no abonamos, no podamos ni usamos pesticidas. La viticultura biodinámica favorece la autogestión"

José González copropietario de Casal de Armán

"Aunque hemos aumentado el viñedo, seguimos elaborando los vinos con el mismo cariño que antaño"

12 sep 2011 / 00:50
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