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martes, 02 junio 2020
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Solidaridad a raudales para la familia que pedía comida para su hija

Recibió más de un centenar de llamadas, pero ninguna desde la casa consistorial de Negreira

Abrumada y eternamente agradecida. Ese era el sentimiento con que Jéssica sedisponía a ir a dormir el pasado viernes. Después de pedir ayuda desde estas páginas para alimentar a su hija recibió en su casa huevos, patatas, galletas, leche... y hasta la visita de la Guardia Civil de Brión con un lote de productos. Hasta la panadería Luna le servirá el pan gratis mientras lo necesite. Al finalizar la mañana Jéssica ya estaba rechazando esa generosidad que brotó a raudales. Había cumplido sus necesidades.

A lo largo de la jornada recibió más de un centenar de llamadas que se sumaron a las cerca de 50 que sonaron en este periódico y un sinfín de correos electrónicos.

La familia llegó este verano de Cádiz y todavía no tiene regularizado su empadronamiento, lo que dificulta la prestación de cualquier ayuda municipal. Jéssica y su marido Paco pasan por dificultades ya que ella no podrá trabajar en hostelería como venía haciendo solo en temporada alta y su marido, que es empleado en el sector de la construcción, se quedó sin empleo.

Después de llamar al Ayuntamiento no recibió ninguna solución. Trató de hacerse oír por medio de Radio Negreira pero en la emisora municipal parecían más ocupados en tapar las críticas al Concello que en dar voz a los vecinos.
Acudió a este periódico y encontró una abrumadora respuesta de gente que se puso a su disposición sin nada a cambio. Simplemente por solidaridad.

No quería dinero, solo alimentos para su hija. Y el Ayuntamiento no fue capaz de proporcionárselos regido por ese dicho que dice que a tus enemigos aplicále la ley a rajatabla. Sus responsables demostraron que en donde muchos tienen un gran corazón ellos tienen una piedra. Porque la labor de un alcalde es prestar ayuda a sus vecinos y lo primero que tendría que hacer el regidor al ver la noticia es interesarse por la situación de esa familia con una llamada o acercándose a su casa. Y eso no sucedió.

Sin embargo le llamaron desde el mismo Negreira, Brión, Urdilde, Santiago, Ames, A Coruña, Marín.... De todos los sitios menos de la casa consistorial.

05 abr 2020 / 00:00
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