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Es la mayor de las rulas construidas por la Xunta y costó 14 millones de euros // Los espacios interiores están compartimentados en función de los usos y temperaturas asociadas // Portos realiza ahora la remodelación de un tramo de la fachada marítima: la avenida das Carolinas TEXTO Suso Souto

Ribeira ganó un gran peso específico en la pesca con su moderna lonja referencial

El día siete de agosto de 2017 entraba en servicio la nueva lonja de Ribeira, la mayor y la más moderna de las construidas por la Xunta y que contó con una inversión de 14 millones de euros, siendo diseñada por César Portela y Díaz y Díaz Arquitectos. Y lo hacía batiendo ampliamente los récords de la vieja rula, que hasta entonces gestionaba el Concello con sólo cuatro operarios.

Hoy, con una gestión profesionalizada en manos de la Sociedade Lonxa de Ribeira, con más de mil usuarios y una plantilla formada por 35 operarios, la instalación tiene un vertiginoso ritmo de trabajo.

El edificio se concibe como un gran contenedor dentro del cual se llevan a cabo las actividades de recepción, clasificación, venta, manipulación y expedición del pescado con el máximo grado de eficiencia. También se percibe como un hito urbano y paisajístico que contribuye decisivamente a redefinir la fachada marítima de la ciudad de Ribeira y de su puerto.

Se diseñó un edificio y una ordenación urbanística para conseguir la máxima funcionalidad, resolviendo los requisitos de capacidad con una solución flexible, capaz de funcionar modularmente y susceptible de adaptarse a los cambios que pudieran necesitarse en el futuro.

Para eso, se tuvieron en cuenta varios criterios. Así, se asignaron unos usos claros a los espacios exteriores, definidos por el frente a cada una de las fachadas, perfectamente separados unos de los otros, sin posibles interferencias. Las fachadas sur y este funcionan como entrada del pescado por barco, y sirven para las labores de descarga y como frentes de atraque. En la fachada norte se realizan la entrada y la salida del pescado por camión o furgoneta, y se encuentran los muelles de carga y descarga y los accesos de los trabajadores. La del oeste es la entrada del personal de oficina y de los visitantes externos, y funciona también como acceso rodado a los aparcamientos subterráneo y en superficie. La terraza de la planta primera (fachadas sur y este) forma un itinerario peatonal entre el Club Náutico y el nuevo espacio urbano ajardinado que surgió de la transformación de la antigua entrada al puerto ribeirense.

Se configuró el edificio en dos grandes cuerpos cuya diferencia de forma, volumen y posición expresa la variedad de las funciones que se desarrollan en su interior. El cuerpo situado al oeste alberga los locales destinados a instalaciones y la entrada principal. La zona ubicada al este alberga la lonja propiamente dicha. Esta sección, a su vez, se configura en cuatro volúmenes.

Se compartimentaron los espacios interiores en función de su uso y su temperatura asociada (cuatro, diez o 22 grados) con una organización modular de espacios e instalaciones. De esta manera, la lonja puede funcionar correctamente con distintos niveles de ocupación e intensidad, adaptándose con flexibilidad a las diferentes situaciones a lo largo de la jornada de 24 horas, tanto en movimiento de personal y volumen de pescado como en lo que se refiere al gasto energético.

TRÁFICOS DIFERENCIADOS. Además, se estableció un sistema claro, rotundo y funcional de circulaciones, tanto interiores como exteriores, horizontales y verticales. Se segregaron por usos y tipos de manera que no pudieran interferir unas con otras, lo que permite las necesarias conexiones puntuales a través de filtros controlados. Los tráficos segregados que quedan resueltos son los siguientes: pescado, personas y vehículos.

El proyecto se concibe como un contenedor con dos áreas muy diferenciadas en sus dos plantas principales. En la baja se encuentran los espacios de trabajo, tanto de recepción y exposición como las zonas de minoristas. En la superior están los espacios más públicos, así como la zona de administración. La Consellería do Mar había licitado las obras de la lonja en 17 millones de euros, pero finalmente se las adjudicó en marzo de 2011 a la empresa Acciona por 14 millones de euros.

Las modernas instalaciones triplican la zona de venta y subastas de la vieja rula, ocupando 17.000 metros cuadrados. Cuenta con un semisótano para aparcamiento, de 4.500 metros cuadrados, para 380 vehículos; una planta baja de 8.000 metros cuadrados para venta y subastas, almacenes, locales y oficinas; y una primera planta de 3.500 metros cuadrados para oficinas, laboratorios y una impresionante cafetería con vistas a la ría.

En septiembre de 2015 los trabajos estaban ya prácticamente terminados y empezaba la puesta a punto para activar una lonja llamada a dar respuesta a las necesidades del sector profesional de Ribeira, un puerto de referencia no sólo estatal, sino internacional: el puerto de bajura más importante de Europa.

Es un complejo de vanguardia, dotado de los más modernos equipos, como el de depuración de agua salada, así como con mejoras sanitarias de garantía perdurable, sistemas de control de la trazabilidad y de eficiencia operativa y energética y dotación informática de última generación. En resumen: una lonja del siglo XXI, a nivel arquitectónico y también de equipamiento.

FACHADA MARÍTIMA. Por otra parte, en abril de 2019 Portos de Galicia firmaba con el Concello de Ribeira el convenio que daba marco jurídico a la remodelación de la fachada marítima del municipio, con la unión mediante carril bici de la infraestructura existente en O Touro con la de Coroso, el Paseo das Carolinas y el parque García Bayón. El importe total de las obras asciende a casi 580.000 euros, IVA incluido, que serán financiados por Portos de Galicia en dos anualidades (2019 y 2020). Por su parte, la administración local fue la encargada de la elaboración del proyecto de obra y de su licitación y dirección.

A principios del pasado mes de octubre comenzaban los trabajos de reordenación de la avenida das Carolinas, que incluirán también la del parque García Bayón y que cuentan con una inversión de 441.000 euros por parte del organismo autonómico.

La ambiciosa remodelación de dicha avenida (que conecta las del Malecón y A Coruña) se lleva a cabo en el tramo entre la rotonda que hay al final de la misma (donde comienza el paseo marítimo de Coroso) y la de las Amas de Casa. La actuación incluye la habilitación de un único carril de circulación en dirección salida y la ampliación de la jardinera central, dotando a la zona de más espacios verdes.

NueVO TRamO DE CARRIL BICI. Los trabajos que se están ejecutando en este momento permitirán crear accesos peatonales para llevar a cabo, por la franja pegada al puerto, un carril para bicicletas que unirá el tramo ya existente entre la avenida del Malecón y el paseo marítimo de O Touro con el del paseo marítimo de Coroso, de tal modo que toda la parte litoral de la ciudad sea perfectamente recorrible en bicicleta con la finalidad de facilitar así este medio de transporte.

Asimismo, el proyecto incluye la implantación de líneas nuevas para la canalización de aguas pluviales. Se instalarán 180 metros de tuberías de PVC de 315 milímetros de diámetro, así como 15 acometidas, 45 arquetas y 5 pozos de registro.

En lo que respecta a la parte más próxima a las viviendas, se hará una gran acera pegada a las fachadas, y la zona será reordenada habilitando plazas de aparcamiento en batería y aumentando el espacio de uso destinado a los viandantes.

Los trabajos, que finalizarán seis meses después de su comienzo, también contemplan la mejora de la Praza de Xoán Fernández.

22 nov 2020 / 01:00
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