Santiago
+15° C
Actualizado
martes, 11 agosto 2020
14:30
h

El ‘curso’ de la pandemia

    FINALIZÓ el año académico 2019-2020, que a buen seguro será conocido como el curso de la pandemia; aunque, visto lo visto, el próximo será, casi con toda seguridad, más de lo mismo. Estos últimos días de julio emocionaba ver cómo en los Consejos de Departamento y en las Juntas de Facultad de la universidad, los equipos directivos se afanaban una y otra vez en dar las gracias a todo el profesorado por la labor realizada, por haber sacado adelante la programación de las asignaturas, y por haber atendido a los estudiantes las veinticuatro horas del día los siete días de la semana.

    Seguramente habrá excepciones, pero el compromiso general e individual se impuso, dejándonos a todos agotados y exhaustos debido a unas circunstancias que invadieron, como nunca hubiésemos imaginado, nuestros hogares, hasta el punto de tener a pequeños, mayores y parejas alejados de esas habitaciones en las que tenían lugar clases, reuniones y pruebas telemáticas que se alargaban sin fin.

    Cuando los exámenes finales ya se habían celebrado, los trabajos de Fin de Grado y Máster se habían corregido y defendido, y los estudiantes empezaban a recibir sus calificaciones, afrontamos la organización del próximo curso académico, y la preparación de unos programas ajustados a las preceptivas instrucciones, con metodologías y sistemas de evaluación adaptados a tres posibles y diferentes escenarios, dependiendo de la situación sanitaria en España a partir de septiembre.

    Mucho tendrían que mejorar las cosas para poder impartir nuestra docencia de modo enteramente presencial. Aun así, hemos anticipado cómo procederemos con nuestras asignaturas según las circunstancias.

    Una joven profesora, que aceptó formar parte de un equipo decanal recientemente nombrado, me decía, fatigada y preocupada, que ella y sus compañeros iniciaron su nueva responsabilidad ilusionados y con iniciativas para mejorar su facultad. De repente, se encontraron con una pandemia que lo único que les permitía era luchar para sacar adelante una situación impredecible.

    Pues lo han logrado; y, además, han sabido alcanzar el difícil equilibrio entre transmitir unas directrices que satisfagan tanto a los profesores que demandan instrucciones concretas, como a aquellos otros que preferimos que se deje libertad de acción a unos docentes que, a fin de cuentas, somos quienes mejor conocemos la peculiaridad de nuestras materias, y la casuística y circunstancias de nuestros estudiantes.

    Todos agradecemos el esfuerzo realizado por las direcciones de los departamentos, y por los equipos decanales y rectorales; y todos asumimos que, dadas las previsiones sanitarias, se avecina, como mínimo, un primer cuatrimestre bien incierto.

    Por eso ahora toca descansar, recuperarse de la tensión acumulada, retomar compromisos investigadores y académicos pospuestos, y seguir cuidando en agosto, con más ahínco si cabe, de nuestros resignados y comprensivos familiares y allegados.

    31 jul 2020 / 23:00
    Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
    TEMAS
    Tema marcado como favorito
    Selecciona los que más te interesen y verás todas las noticias relacionadas con ellos en Mi Correo Gallego.