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Reseña Musical

Grupos de Cámara en el “IX Ciclo Hilario Courtier”

    Prosiguen las actividades del “IX Ciclo Hilario Courtier”, que promueve el Conservatorio Profesional de Música, de Santiago, en el Paraninfo da Universidade-20´30.-, en dos nuevas jornadas, hoy y mañana, en el que se escucharán obras a cargo de alumnos-intérpretes, en pequeñas formaciones de percusión, cuarteto de clarinetes, dúos de guitarra y una orquesta de guitarristas. Sorpresas en cuanto a la elección de las obras que podremos escuchar y que los asistentes irán descubriendo, mediando la presentación de los propios intérpretes. Las urgencias del momento, han obligado desde las fechas preparatorias del ciclo, a ejercer un imaginativo planteamiento de dar vía libre a la elección de esas pequeñas piezas. Idea que los asistentes habrán comprobado a lo largo de estas jornadas y que se completarán en el Auditorio del Conservatorio, los días 28 y 4 de febrero. Aparentemente un programa elaborado a partir de una aleatoria caja de sorpresas, pero serán los asistentes quienes podrán descubrirlas y los intérpretes quienes añadan el toque de gracia. Para el segundo día, dos obras servirán como elemento de articulación, contando con un ensayo general de preparación, que se iniciará a las 16´30 h-, sirviéndose de dos piezas claramente diferenciadas. Una de larga memoria en la tradición popular inglesa, “All in a garden green”, tonada popular que será incorporada a cancioneros históricos o a libros de laúd como el de William Ballet, pieza pues supuestamente anónima y que más de un autor de su tiempo, se asignará como de propia autoría, detalle que se repetirá en tantos otros compositores, aunque la posteridad se pronuncie por su anonimia, como segura garantía.

    Jacques Offenbach, apreciado por sus entretenidas operetas para aquellos ambientes de jolgorio parisino, nos dejó lo que se considera como única ópera, “Les Contes de Hoffmann”, cuyo libreto recurrirá a relatos ingeniosos de E.T.A. Hoffmann, para su estreno un 10 de febrero de 1881. Ópera voluptuosa por la que se pasean personajes como “Hoffmann”, “Lindorf”, “Sr Miracle”, “Antonia”, “Olimpia”, “Cochenille” o “Stella” y el colega del protagonista Nicklausse”. Si las operetas fueron conociendo un resurgir afortunado, mayor beneficio mantuvo en cartel esta ópera. Precisamente por los números musicales de singular atractivo, “Les oixeau dans la charmille”, en la voz de Olimpia”, el coro de compadreo “Dring, dring, dring”, la evocación de Antonia”, “Elle a fuit, la tourturelle” y la que inspira esta sesión, la encantadora barcarola que en ocasiones se incorpora para galas y conciertos, por su alarde de virtuosismos, “Belle nuit”.

    “La saga Courtier en Galicia”, es un trabajo impagable escrito por los hermanos Beatriz y Alberto Cancela Montes”, publicado por “Alvarellos” y el “Consorcio de Santiago” y en él se trata detalladamente la figura de quien concede los fundamentos a este ciclo que curso a curso cumple con este ciclo de conciertos. Comentan los musicólogos, que Courtier fue un personaje clave en la música de la segunda mitad del siglo XIX, ya que además de la Catedral, intervinieron en el coliseo más importante de la ciudad, es decir, el Teatro Principal, donde constaba como director de su orquesta durante varias temporadas, y también como intérprete en esa misma colectividad, agrupación variable, dependiente de las necesidades, por los músicos de la capilla, o de la Banda Municipal. Dejando a un lado los ambientes musicales catedralicios y teatrales, otro hito relevante de este último tercio del siglo XIX, lo constituye la proliferación de cafés concierto o las sociedades que albergaban actuaciones musicales. Uno de los hechos más destacados en Compostela, fue la apertura en la Calle de las Huérfanas/Rúa das Orfas, del Café Español, el domingo de Carnaval de 1875, momento a partir de cual dicho establecimiento contará con la colaboración regular de un conjunto de cámara liderado por Hilario Courtier, aunque también participará en otros lugares similares, como el Casino de la Rúa Nova, o sociedades como el Recreo de Santiago.

    Pero si algo caracteriza a esa agrupación camerística, era su flexibilidad en lo referente a las variaciones en su organización, apareciendo a veces como el Trío Courtier, Penella y Tafall, en torno a 1876/7; actuaciones también del tándem Courtier-Tafall, en 1879; e incluso un trío compuesto por Hilario, Prieto y José García, en 1882. Entre las composiciones que configuraban el repertorio de estas agrupaciones, estaban obras como las “Variaciones de violín” de Beriot, “El carnaval de Venecia” o arreglos operísticos como el de la ópera verdiana “Il trovatore”, además de obras de Rossini o de Bellini, entre otras. Aunque si una obra se convertirá en referente de Hilario Courtier, como intérprete, por encima de todas las demás, será el “Adiós a la Alhambra”, de Jesús de Monasterio, una de las más solicitada en los salones compostelanos.

    26 ene 2022 / 01:00
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