Santiago
+15° C
Actualizado
martes, 30 noviembre 2021
08:23
h

Inmerecido Premio Meninas a Filgueira Bouza

    EL día 25-N todo son compromisos, premios declaraciones de políticos, jueces y todo tipo de personajes que se apuntan a esta farsa en la que mujeres y los niños, víctimas, somos actores secundarios. Soy consciente de la incomodidad de mis artículos para los estamentos políticos y judiciales responsables directos de que la política y de la acción judicial, pero las cifras son intolerables y las políticas de prevención y protección ineficaces.

    En muchas ocasiones en mis conferencias y charlas comienzo con esta frase que lo define todo: cuando una mujer pisa un juzgado para denunciar violencia sobre ella o sus criaturas abre la puerta del infierno. Más allá de la experiencia propia (que da para un libro) el análisis de decenas de casos para realizar mis investigaciones, así lo demuestran, también lo hacen, las estadísticas oficiales; el 70 por ciento de las mujeres no denuncian la violencia porque no confían en la Justicia y, aporto otro dato, del 30 por ciento que lo hace el 18 % manifiesta que se arrepiente, y que nunca lo volvería hacer, es decir sólo 12 % considera que denunciar es la solución. Dato alarmante: el 88 % ve a la Justicia como un enemigo. Pero ni el CGPJ, ni los jueces ni fiscales sienten que les concierne.

    Los dos peores terrores que vive una mujer cuando denuncia violencia son: que no la crean y que le arrebaten a sus hijos, hechos habituales. La tendencia, cada vez más consolidada en los juzgados de separar madres e hijos, considerando a las madres objetos prescindibles en la vida de los menores, está acarreando desde hace años situaciones de destrucción absoluta que, solo las que lo hemos sufrido y las que luchamos para ayudar a otras a recuperar a sus criaturas y a vivir sin miedo, sabemos el desgarro interno que produce.

    Que te quiten a tus hijos asusta más a una madre que cualquier maltratador. Que las mujeres y madres seguimos siendo calificadas de manipuladoras, histéricas, perturbadas... aplicación del SAP (prohibido pero aplicado) es una de las razones por las que no se denuncia. Desgraciadamente para muchísimos jueces y fiscales, las mujeres y nuestras criaturas solo somos números en un expediente, no seres humanos quebrados, atemorizados y gravemente heridos. Mientras esto no cambie, las cifras irán en aumento.

    El premiado magistrado que referencio, en una resolución en la que fue ponente, desde la posición de poder absoluto que reviste la toga y sin importar que ese avasallamiento no solo afectó a la mujer, sino también a un menor, carga contra la madre. Le diré, Señoría, que esta madre es un mujer marcada, como muchas, porque una decisión judicial, con el mismo rigor que el de “Galicia profunda”, le arrebató a sus hijos y, eso ya la convirtió en culpable, siendo ella la víctima. Socialmente está marcada, porque la sociedad estigmatiza a una madre a la que un juez le arranca a sus hijos, el motivo es lo de menos.

    Esta madre, de la que duda hasta de su cordura, acudió a un hospital con su hijo pequeño porque tenía una crisis de ansiedad y deseos de suicidio. A nadie le importó el motivo por el que el menor se quería quitar la vida. Su Señoría dio carpetazo a la causa y repaso a la madre. Tiempo después se ha descubierto la causa del deseo suicida del menor: maltrato por parte del padre e instrumentalización de este para destruir a la madre. Dos víctimas... pero a quién le importan.

    La que escribe sabe muy bien de qué habla, es doctora en ámbito del derecho, investigadora reconocida, pero también, una más de ese ejercito inmenso de víctimas; mujeres y madres a las que el Sistema nos ha quitado todo; a nuestras criaturas, nuestros derechos, nuestra credibilidad, nuestra paz... y a muchas hasta la vida...

    Hoy y, todos los días, quiero manifestar que ya está bien de que para los políticos la violencia machista, vicaria y de extensión son declaraciones huecas y premios. Las víctimas sobramos, lo sentimos a diario, pero no callaremos viendo como se premia a quien lejos de tender la mano saca la espada.

    26 nov 2021 / 01:00
    • Ver comentarios
    Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
    Tema marcado como favorito