Santiago
+15° C
Actualizado
viernes, 02 diciembre 2022
02:54
h

Luchar contra el olvido

    TRAS años sin atentados surge la pregunta: ¿Sabe la sociedad española que fue ETA? Un estudio de GAD3 evidencia que más de la mitad de los españoles cree que sigue activa, el 95 % desconoce el número de víctimas y la mayoría de los jóvenes no sabe quién fue Miguel Ángel Blanco. Parece pues que la respuesta sería que no mucho.

    ETA ya no existe, pero su legado sí y es una vergüenza moral el blanqueo a los asesinos y sus cómplices por quienes desde las instituciones, pretenden reescribir la historia e imponer el relato de que en el País Vasco hubo un “conflicto” entre la banda terrorista y “las fuerzas represivas del Estado”.

    En términos de oportunidad por tanto, ningún momento mejor que este, para dar la bienvenida a dos libros que desde enfoques distintos pretenden profundizar en el tema: El terrorismo en España, de ETA al Daesh (Edit. Cátedra), firmada por el historiador Gaizka Fernández Soldevilla, y La lucha hablada, conversaciones con ETA (Edit. Altamarea) de Egoitz Gago y Jerónimo Ríos.

    Para entender el terrorismo hay que analizar sus causas e identificar los problemas que, quizás, prestaron soporte a su violencia, sin que ello sirva de justificación. Un buen libro y estos lo son, debe hacer esto y aporta a los lectores capacidad de discernimiento para poder formular juicios de valor.

    Fernández Soldevilla, del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo y uno de los grandes expertos en el tema, hace en su libro un detallado repaso del uso de la violencia con fines políticos en España de 1960 a 2020. En esos años surgieron 50 grupos terroristas de todo espectro ideológico, de extrema derecha a extrema izquierda, pasando por el nacionalismo radical y el yihadismo. Presta el autor especial atención a las víctimas, colocándolas, con acierto, en el centro del relato. Estamos ante una obra magnífica, exhaustiva y a su vez pedagógica y académica que nos permite entender mejor un fenómeno que ha marcado nuestro pasado reciente.

    Y si este libro tiene a las víctimas como protagonistas, el de Gago y Ríos pone el foco en los que eligieron la senda de la violencia. ¿Qué les llevó a tomar las armas? ¿En nombre de qué ideal sembraron el terror en el país?... Las respuestas están en las nueve entrevistas a etarras que recoge el libro. Estos con cierta amargura por la disolución sin alcanzar sus objetivos, manifiestan una ausencia total de arrepentimiento, reivindican su condición de víctimas poniéndose en el mismo plano que las auténticas víctimas y desde luego se oponen a pedir perdón. Los autores con acierto, no sucumben a la tentación de interpretar las respuestas y dejan que sean los lectores lo que saquen sus propias conclusiones.

    Estamos ante dos obras que hay que leer para evitar que el terrorismo vuelva a seducir a nadie y para recordar que matar nunca es el camino, como no lo es recibir como héroes a quienes no lo son.

    21 may 2021 / 01:00
    • Ver comentarios
    Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
    Tema marcado como favorito