El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Opinión » La Quinta

LA QUINTA

REDACCIÓN

Hacia la Universidad del futuro

12.11.2018 
A- A+

LA ADAPTACIÓN DE LA ENSEÑANZA al mundo digital y al nuevo contexto laboral figura como uno de los grandes retos fijado para la universidad del futuro en la Declaración de Salamanca, el documento que resume las conclusiones del IV Encuentro Internacional Universia de Rectores, en el que se dieron cita este año las principales autoridades académicas de 26 países. Acertar con la oferta educativa para que la universidad responda a las exigencias de una sociedad que poco o nada tiene que ver con la de hace treinta años -los que llevan camino de cumplir los campus de Vigo y A Coruña- es también en Galicia uno de los grandes retos de país. Las tres universidades gallegas ofrecieron este curso 169 grados, y en 51 de ellos (casi un tercio) no se logró cubrir el número de plazas. Una parte importante son titulaciones que se repiten en dos o más campus. Lo mismo sucedió el pasado curso, cuando quedaron plazas vacantes en la mitad de las titulaciones duplicadas. ¿Qué sentido tiene seguir impartiendo titulaciones sin demanda ni del mercado ni del estudiantado? La respuesta requiere un análisis en profundidad, porque no hay que olvidar que la universidad no sólo está ahí para atender el mercado. Pensarla así sería descabellado y su auténtica perdición. Y la nuestra, claro, como sociedad. Aportar conocimiento a través de la investigación, y atesorarlo también, forman parte de su esencia y de la riqueza común que alimenta el desarrollo cultural y económico. Desechada por irracional la visión exclusivamente mercantilista de la universidad, es evidente que hay un desajuste entre la oferta y la demanda de titulaciones que en Galicia ya está detectado y que ha puesto a la Xunta y a las tres universidades manos a la obra para intentar ponerle remedio. Algunos pasos ya se han dado. Hay una hoja de ruta consensuada por la Consellería de Educación y los rectores para modificar el mapa de titulaciones y planificar con sentidiño la oferta del Sistema Universitario Galego a medio plazo, con visión de futuro. Y ya se ha decidido, por ejemplo, trabajar a lo largo de este curso para la redefinición de diez titulaciones, siete de las cuales, aún estando duplicadas, cubren prácticamente todas las plazas, lo cual indica que requieren una vuelta para afinar la formación que ofrecen, adaptarse mejor a lo que el mercado demanda ahora y en el futuro y no convertirse, en fin, en una fábrica de parados que nadie quiere. El tiempo nos dirá si los campus gallegos aciertan en la planificación de sus estudios y se adelantan al futuro. Pero una cosa está clara: no será así si las tres universidades -Santiago, Vigo y A Coruña- piensan por separado y compiten entre sí, arrastradas por localismos imbéciles e escuros.