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martes, 04 agosto 2020
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Feijóo: “No temo lo que pase esta semana en Galicia pero sí lo que ocurra después del 21”

Insiste el presidente, con el apoyo de Asturias, en regular mejor la movilidad // Críticas de Ciudadanos y Vox por sus reflexiones

“No temo a lo que pase en los próximos seis días (en Galicia) pero sí a lo que pase a partir del 21 de junio (en el conjunto de España)”. Volvió a insistir Alberto Núñez Feijóo en sus reflexiones ante lo que pueda ocurrir, ante posibles contagios, cuando se restablezca la movilidad por toda España advirtiendo de la necesidad de poner en marcha un plan nacional ante un posible rebrote y denunciando la “carencia” de la legislación adecuada para afrontarlo en condiciones.

Unos temores que ayer generaron una catarata de reacciones. A favor ya se pronunció, el presidente de Asturias, el socialista Adrián Barbón, quien reiteró que a su entender el estado de alarma se debería haber prolongado 15 días más para algunas comunidades autóno- mas. No obstante, dado que esta prolongación no podría salir adelante, se suma a la reflexión del presidente de la Xunta, que pide “reformas legales” en materia sanitaria, de modo que se habilite al Gobierno central a restringir la movilidad en un determinado territorio de España que presente un rebrote.

Incluso el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida instó a los madrileños a cumplir “escrupulosamente” las medidas de seguridad y defendió que “no hay madrileñofobia” en las declaraciones de Feijóo, que pidió prohibir la movilidad “entre determinados territorios” en la pandemia.

Martínez-Almeida señaló que “todos debemos guiarnos por esa prudencia y precaución”, e instó a que los ciudadanos se “guíen por lo que dicen las autoridades sanitarias acerca de que se pueda uno desplazar”.

Furibunda fue la reacción de Vox y Ciudadanos. El portavoz del Comité de Acción Política de Vox, Jorge Buxadé, criticó que Feijóo pida restricciones a la movilidad en aquellos territorios con peor situación epidemiológica y lamentó que haya caído en el discurso del “nacionalismo excluyente”.

Buxadé reconoció su “alarma” por las palabras del presidente gallego pidiendo mecanismos para controlar la libre circulación señalando la contradicción que supondría que madrileños o catalanes pudieran viajar a Bruselas o a Berlín pero no a Santiago o A Coruña (sic).

Similar fue la reacción del partido naranja. La candidata a la Xunta, Beatriz Pino, las calificó de “una auténtica irresponsabilidad” y le pidió que rectifique ya que “se está alentando a la gente a señalar a todo aquel acento que no sea gallego, a todo aquel que se considere que no vive en Galicia”, de forma que “se estigmatice de algún modo a todo aquel que quiera visitarnos y que se considere que puede venir a infectarnos”.

La portavoz de la Ejecutiva, Melisa Rodríguez, se sumó a las palabras diciendo que criminaliza al turismo.

Alivio en los trabajadores por la reapertura parcial de las fronteras del Miño

Tomiño. Se acabaron los rodeos kilométricos para miles de trabajadores gallegos y portugueses por el cierre de fronteras. Con la habilitación de tres nuevos pasos en la provincia de Pontevedra (Arbo-Melgaço, Salvaterra do Miño-Monçao y Tomiño-Vilanova de Cerveira) respiran con alivio y hacen cruces para que el camino hacia la nueva normalidad no depare más sobresaltos para su maltrecha economía.

Se trata de una apertura parcial, de 8.00 a 22.00 horas, de lunes a viernes, restringida para transportistas, empresarios y comerciantes.

Desde la declaración del estado de alarma se habilitaron apenas siete pasos autorizados, dos de ellos en Galicia: Tui(Pontevedra)-Valença y Verín (Ourense)-Chaves. Recientemente permitieron un tercer paso, el de Calvos de Randín (Ourense)-Tourén.

Esta fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los alcaldes del Miño: Tomiño, O Rosal, Tui, Salvaterra, Arbo, As Neves, Melgaço, Monçao, Valença, Vilanova de Cerveira y Camiña, que protagonizaron diversas acciones de protesta y ayer celebraron “una victoria muy importante” que, en todo caso, “no va a solucionar todos los problemas que aquí tenemos”.

El alivio por la habilitación, aunque parcial y con restricciones, de tres nuevos pasos fronterizos tiene nombres y apellidos. Como el de Cecilia Puga, vecina de Arbo con un negocio de peluquería en la vecina Melgaço, al que apenas tarda en llegar seis minutos en coche.

Hasta hoy y desde la declaración del estado de alarma recorría 190 kilómetros y tardaba entre dos horas y dos horas y media por trayecto, si no más, ya que habitualmente se formaban colas en el puente internacional Tui-Valença, por el que han transitado del orden de 8.000 vehículos cada día.

La apertura del paso en Melgaço supone para ella “calidad de vida” más que nada, pues su negocio ha tenido “muy poca actividad”. JORGE MORALES

15 jun 2020 / 21:44
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