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Arlit fabricó en Silleda medio millón de pantallas de protección facial // Stampa, en Ames, produce mamparas de metacrilato // Confecciones Hortensia elaboró en Rianxo seis mil batas para el Sergas y 50.000 mascarillas TEXTO Ana González

Encontró el virus un enemigo en varias empresas gallegas

La batalla contra el coronavirus ha involucrado a toda la sociedad. Numerosas empresas gallegas, grandes y pequeñas, adaptaron su producción a las necesidades derivadas de la pandemia para realizar donaciones. La solidaridad sigue y algunos han convertido la elaboración de elementos sanitarios en su nuevo modelo de negocio.

Fue el caso de la empresa de impresión gráfica Arlit, de Silleda, que se ha volcado en la elaboración de pantallas de protección facial, de las que ha donado 10.000, para luego comenzar a venderlas y llegar a una fabricación superior al medio millón hasta la fecha.

“Empezamos de forma altruista porque, cuando decretaron el estado de alarma, miramos las posibilidades que nosotros teníamos para aporta algo”, señala el ingeniero de Arlit, Daniel Iglesias, quien explica que se decantaron por las pantallas por ser “sencillas” para ellos y que las repartieron entre hospitales y otros servicios públicos, como la Guardia Civil o los bomberos.

Su capacidad de producción es de entre 25.000 y 30.000 diarias, pero se han topado con problemas de abastecimiento de uno de los materiales principales, el PET, lo que supuso su principal hándicap.

Ahora, acaban de sacar un modelo “más profesional” y las seguirán comercializando. Tampoco han dejado de entregar donaciones, pero han disminuido. “La gente ya tiene un poco de todo y ya no tienen aquella necesidad inicial”, indica.

La compañía del mismo gremio Stampa, situada en O Milladoiro, en Ames, también ha transformado su proceso productivo, en este caso, para fabricar más de cincuenta mamparas de metacrilato y más de cien pegatinas que marcan las distancias de seguridad en el suelo de los establecimientos. Han despachado ambos elementos a distintos comercios de la zona.

La responsable de la empresa, Cintia Gómez, indica que, gracias a esta dedicación, evitó hacer un ERTE, ya que los cuatro trabajadores se volcaron en la nueva elaboración, aunque, por el momento, tienen dificultades para seguir produciendo mamparas porque “está agotado el metacrilato” pero continuarán en cuanto lo consigan.

Los proveedores de estos materiales de fabricación son los que tienen ahora problemas de suministro, pero al inicio del estado de alarma este obstáculo se lo encontraban las propias administraciones a la hora de adquirir EPI’s y, por eso, el Servizo Galego de Saúde recibió la solidaridad de diferentes empresas de la región.

Una de ellas fue Manufacturas Ibéricas (Maniber) que en sus instalaciones de Ourense adaptó troqueles y moldes para elaborar 250.000 mandiles impermeables protectores para el Sergas, según informa el responsable de Calidad, Adrián Borrajo. A partir de ahí, la compañía dedicada a la elaboración de envases flexibles decidió seguir con esta fabricación para su venta, que ya igualó la cifra de los donados.

El textil gallego también ha subsanado las necesidades de los hospitales públicos con la iniciativa del Clúster Textil Moda de Galicia (Cointega), por la que cuatro empresas se han involucrado en la elaboración de unas 9.000 batas médicas en apenas una semana.

Para este proyecto colaborativo, Roberto Verino ha donado el tejido, y la compañía de lencería Selmark, ha realizado el corte, mientras que los talleres de Confecciones Hortensia y Carmen Vázquez se encargaron de la confección.

Cuando llegaban las telas a las instalaciones viguesas de Selmark, una quincena de empleados en dos turnos cortaban dos mil batas diarias, según el patrón de Roberto Verino, a un ritmo acelerado “para ir enviándolas todos los días a los talleres de confección”, señala al respecto el responsable de Ingeniería de la firma, Diego Piñeiro.

“Fue nuestra manera de aportar nuestro granito de arena”, apunta Piñeiro, que señala que han seguido dispuestos a ayudar en la elaboración de material, pero han vuelto a su labor habitual.

En Rianxo, Confecciones Hortensia adaptó uno de sus dos emplazamientos para hacer material de protección. “Adaptamos las instalaciones, las desinfectamos y llevamos un protocolo de limpieza diferente para que esté libre de virus y bacterias”, destaca la gerente, Cristina Pérez. Aparte de confeccionar 6.000 batas para el Sergas, han seguido con la producción de estos elementos sanitarios y también de mascarillas (50.000 hasta la fecha, entre higiénicas y quirúrgicas), tarea que ahora compaginan con la colección de invierno.

También se ha unido a la elaboración del textil sanitario el pequeño taller de la compañía coruñesa Carmen Vázquez, que ha aumentado su plantilla para hacer las 3.000 batas que entregaron al Sergas, como dijo el gerente, Rubén Villada.

“De inicio lo hicimos para echar una mano y después ya con un motivo de negocio”, detalla Villada, que apunta que la ropa infantil, a la que se dedican, se había parado “por completo” y vieron una salida en la elaboración de productos sanitarios. Crearon la marca Virusafe para dedicarla específicamente al material de protección, que obtuvo la licencia de la Agencia Española del Medicamento. Ahora fabrican mil mascarillas higiénicas reutilizables al día y su plan de futuro pasa por dedicar entre un treinta y un cincuenta por ciento a su nueva línea sanitaria, con productos “muy específicos”, fabricados de manera manual y “que puedan competir con la producción china”.

INDITEX. Esta alianza textil no ha sido la única en vestir a los sanitarios gallegos, pues Zara también ha creado batas reutilizables de distintos tamaños para los profesionales de los hospitales de la comunidad, acción que se ha sumado a las donaciones de mascarillas y material que el grupo Inditex ha realizado.

Otra empresa que no ha dejado de lado la solidaridad pese a pertenecer a un sector afectado por esta crisis es la Corporación Hijos de Rivera, matriz de la firma cervecera Estrella Galicia, pues ha entregado a la Xunta dos centenares de camas para montar el hospital de campaña de Expocoruña, que finalmente no se utilizó.

DOSCIENTAS CAMAS. “El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Númez Feijóo, nos pidió ayuda para el hospital de campaña en A Coruña porque no encontraba camas; nos movilizamos con toda nuestra gente y conseguimos aportar 200”, indica el CEO de la entidad, Ignacio Rivera, en una entrevista en la que añade que “seguro que se utilizarán para un buen fin”.

Por otra parte, esta semana hacía pública la colaboración de Hijos de Rivera con los 54 bancos de alimentos de España durante un año para hacer frente a la emergencia social mediante fondos y productos, campañas de sensibilización y recaudación, que comenzarán con una aportación inicial de la compañía con sede en A Coruña de 400.000 €.

areadecompostela@elcorreogallego.es

22 may 2020 / 03:00
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