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cejas. Belén Estévez, experta en micropigmentación hiperrealista 3D, compartió sus conocimientos sobre el llamado ‘maquillaje permanente’ con las alumnas de Estética del IES Lamas de Abade TEXTO J.Rodríguez

Embellecer y corregir de forma natural

Belén Estévez fue la especialista de micropigmentación hiperrealista 3D encargada de impartir una jornada teórica-práctica, a las alumnas del Ciclo Superior de Estética, de segundo curso del IES Lamas de Abade. Dicha iniciativa está en consonancia con la filosofía del departamento de imagen personal de la especialidad de estética del centro, que apuesta por la actualización constante y la formación.

La micropigmentación de cejas hiperrealista 3D es una de las técnicas semipermanentes más modernas y eficaces. También es conocida como maquillaje permanente. Es un tratamiento facial que pretende embellecer, rejuvenecer, equilibrar y armonizar las líneas maestras del rostro. Mediante una pequeña aguja se introduce el pigmento a nivel de dermis superficial, dibuja el pelo de manera individual, creando un efecto en tres dimensiones, gracias a la orientación con la que se dispone el trazo. Con esta técnica se consiguen unos resultados muy naturales, especialmente en aquellas cejas que tienen base de pelo.

quimioterapia. Con la micropigmentación hiperrealista 3D se pueden corregir aquellas cejas que están despobladas, que tienen cicatrices o algún otro defecto. De hecho es uno de los tratamientos más demandados por las personas que padecieron un cáncer y perdieron el vello facial a consecuencia de la quimioterapia.

La ausencia de cejas varía sustancialmente el aspecto de un rostro, por lo que tras el tratamiento oncológico son muchas las personas que no se reconocen en el espejo y que, gracias a la micropigmentación, pueden volver a verse como antes de que le diagnosticaran la enfermedad.

La experta Belén Estévez aconsejó a las alumnos del segundo curso del Ciclo Superior de Estética de dicho instituto que el objetivo como profesionales es conseguir la mayor naturalidad dentro de lo artificial. Posiblemente sea la técnica más complicada y difícil, ya que se pretende crear volumen donde no lo hay. Causando la impresión de mayor densidad y expresa que “ las cejas hiperrealistas son como un cuadro”.

Beneficios. Esta técnica no es una operación invasiva. Será posible cambiar el rostro sin recurrir a complejas operaciones estéticas, que además suponen un gran gasto económico.

Una buena opción especialmente para personas activas, que no tengan mucho tiempo para cuidar su aspecto estético, pero que les sea necesario para su profesión. Por otro lado es ideal para aquellas que son alérgicas a maquillajes. Además, de forma específica, si se utiliza la micropigmentación en las cejas se podrá prescindir del eyeliner, ya que dará espesor a las pestañas; si se aplica en los labios se conseguirá aumentar la sensación de grosor o recuperarlo, y si se realiza en el rostro se pueden disimular las arrugas.

Lo habitual es que una micropigmentación dure entre uno y cuatro años. Aunque todo depende del tipo de piel de cada persona. Una vez finaliza este periodo, deberá repetirse el mismo proceso si se quiere lucir el resultado de forma permanente. Normalmente la realización de la micropigmentación no excede la hora, y los resultados se suelen observar de forma inmediata, por lo que es una opción idónea para los más impacientes.

A veces produce efectos secundarios, como una pequeña inflamación o enrojecimiento, pero desaparece al poco tiempo si se aplica frío en la zona indicada.

Es importante destacar que no se puede realizar sobre verrugas, lunares, pecas o lesiones cutáneas. Tampoco se puede practicar en personas que estén recibiendo quimioterapia, embarazadas, con hepatitis, sida, diabetes y alergias.

Cicatrización. En la micropigmentación el color experimenta distintas variaciones antes de observarse el tono definitivo. Desde el primer día que se realiza el tratamiento hasta que la persona vuelve a realizarse el repaso transcurrido un mes, el color sufre una bajada de entre un 20 y un 30 %. Por ello es necesario conocer cómo evoluciona la piel y el proceso de cicatrización.

Durante los primeros cuatro días puede experimentarse una leve inflamación, ya que la piel en esta zona es muy fina y delicada. Esto es algo habitual y se debe a la invasión que provocan los pigmentos en la piel al ser sustancias ajenas al cuerpo humano. La inflamación también depende del umbral de sensibilidad de cada persona.

Entre el cuarto y séptimo día, la piel comienza a crear una microcostra. Se produce porque con esta técnica se hace una pequeña abertura en la piel, que provoca que se vaya formando una capa protectora sobre la lesión. En este momento de la cicatrización el color del eyeliner se ve oscuro porque está en la superficie.

Posteriormente, entre los días 7 y 18 se produce una reparación parcial del tejido y estabilización del color. Es común observar una reducción drástica del color durante esta fase, ya que es el momento de la caída de la microcostra, es decir, se produce la renovación del colágeno de la piel, pues los pequeños granos de pigmento que quedaron dispersos en la zona más superficial se han desprendido debido a la renovación celular.

En la etapa final del tratamiento, entre los 15 y 30 días se produce la reparación total, cuando el pigmento acaba de fijarse en la zona tratada y se mezcla con el propio colágeno de la piel. Ha finalizado el tratamiento y ya podemos percibir el resultado.

26 abr 2022 / 00:00
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