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Curando a tu niño interior

    Todos hemos sido niños, hemos vivido muchas experiencias en nuestros primeros años de vida, unas buenas y otras no tan buenas, pero todas de alguna manera han influido en cómo somos ahora de adultos.

    Algunas experiencias se superaron sin problema, sin embargo, otras veces, se sufrieron en la infancia situaciones que no se han conseguido superar y de adultos no son conscientes de ello, porque permanecen vivas y almacenadas en su subconsciente y de alguna manera, le boicotean impidiéndole avanzar hacía sus metas.

    Los recuerdos que no han podido ser procesados adecuadamente, se acompañan de heridas emocionales en la infancia que pueden deberse a situaciones traumáticas que no se han podido solucionar.

    Estas heridas emocionales aparecen tras sufrir experiencias negativas vividas en la niñez. Y esas experiencias “no curadas”, se reactivan en la edad adulta.

    Entre ellas destacan los miedos como el miedo al abandono que ha podido vivir la persona en su infancia. La falta de afecto, de protección... puede continuar hasta la edad adulta, viviendo con temor el quedarse solo, lo que le llevará a sufrir dependencia emocional. Es el niño interior el que teme que le dejen solo. Por ello, se debe trabajar para fortalecer la autoestima.

    También, el miedo al rechazo es una herida profunda en nuestro niño interior. Su origen lo encontramos cuando el niño se siente rechazado por sus padres, hermanos, abuelos... Cuando esa experiencia no se ha tratado, de adulto puede llegar a pensar que no es digno de amar ni ser amado. La más mínima señal de crítica le causa un gran sufrimiento, por ello, se empeñará en conseguir el reconocimiento y la aprobación de los demás.

    Cuando de niño, sus padres lo humillan, ridiculizan...esto afecta directamente a su autoestima y desarrollan una personalidad que depende de la imagen que de él tienen los demás. Cuando esto se mantiene sin solucionar de niño, se expresará de adulto ridiculizándose a sí mismo, sintiéndose más pequeño, menos importante, menos valioso y capaz de lo que en realidad es. Son personas que mendigan cariño y la aprobación de los demás.

    En todos los casos, es necesario buscar cual es el origen de esas situaciones traumáticas que permanecen vivas en el subconsciente. Una vez que se reconoce cual es el origen de las heridas emocionales, hay terapias específicas para tratar estos casos y consigue que la persona deje de auto chantajearse y puede avanzar hacía el futuro sin miedo.

    Si deseas contactar conmigo puedes hacer en consulta@otiliaquireza.com. Estaré encantada de poder ayudarte.

    12 ene 2023 / 01:00
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