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Estrellas de la radio se unen en un homenaje a Jesús Quintero

“Como profesional ha sido genial pero sin correspondencia como empresario”, asegura a EL CORREO Gorka Zumeta, impulsor del tributo a ‘El loco de la colina’

El comunicador andaluz Jesús Quintero durante su etapa televisiva en La Uno de RTVE en el año 2006 - FOTO: RTVE
El comunicador andaluz Jesús Quintero durante su etapa televisiva en La Uno de RTVE en el año 2006 - FOTO: RTVE

XABIER SANMARTÍN C. SANTIAGO  | 27.01.2019 
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Jesús Quintero (18 de agosto de 1940,​ San Juan del Puerto, Huelva) logró en los diales de RNE y la Cadena SER hacer de la entrevista de palabra y silencio un arte, luego con eco, a otra escala, en TVE, Antena 3 o Canal Sur.

54 pesetas costaba el litro de gasolina en 1980, ese año, Jesús Quintero, un andaluz de rizo irredento y tez morena como la mujer pintada por Julio Romero de Torres, cambió el modo de hacer radio hasta el punto de convertir el baile entre palabras y silencio en un arte tan imitado como inimitable.

En aquella España de bares con conversaciones de medianoche entre vecinos y currelas de fábricas atentos a la sirena, la noche, justo a las doce, se convertía en una meseta lunar donde Quintero hablaba y callaba al frente del programa El Loco de la Colina, apodo que acompaña desde entonces a este perro verde que entonces convocaba a más de dos millones de personas cada luna.

Su sintonía de Pink Floyd (usada hoy por Íker Jiménez en Cuarto Milenio) detenía el tiempo. Sonaba Shine On You Crazy Diamond, del disco Wish You Were Here (1975) y Quintero abrigaba a quienes preferían su noctámbula serenidad a la crispada verborrea del poderoso José María García.

Y un día, Jesús, a sus 40 años, 20 después de sacar la oposición, empezó a cavilar, a ensayar voces, fraseos y metáforas en RNE Sevilla hasta sacarse de la chistera El Loco de la Colina.

Tras dos años ahí, huyó harto de burocracia, según dijo en antena, como cuenta el podcast producido por Gorka Zumeta (gorkazumeta.com) donde colaboran Pepe Domingo Castaño (dice: “Le sigo desde que empecé, es un honor ser amigo, colega y admirador suyo”), Carlos Herrera, Goyo González, Pepa Fernández, Carlos Santos o Andrés Aberasturi, en un tributo coral de escucha obligada si no fuera porque al Loco le gusta la obligación lo mismito que a los fans de Pink Floyd el reguetón.

A los dos años, fichado por la SER, Quintero empezó a escribir la leyenda de un comunicador único que luego saltó a televisión, donde más que la persona creció el personaje. Y el pasado agosto, tras cinco años inactivo laboralmente, Jesús anunció su retirada, y Gorka Zumeta reaccionó poniendo en marcha este podcast con el testimonio de varias estrellas de la radio española.

“Me di cuenta de que el Rey de los silencios, no se podía marchar en silencio... Por eso, hablé con Jesús Melgar, subdirector de aquel programa mítico en la historia de la radio de los 80, y diseñamos la estructura del homenaje. Luego, involucré a RNE y a la SER, que se sumaron por devoción y admiración al personaje”, aclara Zumeta en charla con EL CORREO.

“Su estilo era tan personal, e intransferible, auténtico, original, genuino. Estudió, como ningún otro la atmósfera radiofónica nocturna y la empleó para fusionar su estilo con ella. Todo el mundo destaca su dominio de los silencios en la radio pero destacar solo este aspecto, es injusto. Creaba un ambiente tan cómodo, y de tanta complicidad, con sus invitados, que terminaban confesándose abiertamente. El Loco de la Colina recolectaba verdad entre sus invitados, algo muy difícil”, añade sobre un Quintero ahora malherido.

“Sí, quienes se encuentran más cercanos a él comentan que no se encuentra en un gran momento anímico... Como profesional ha sido genial, y no le ahorro calificativos positivos; pero como empresario no ha mantenido la correspondencia”, concluye Zumeta.

Hoy Jesús Quintero tiene 78 años y ojalá las universidades llenas de whatsapp no olviden que hacer buenas entrevistas es un género del periodismo donde si vas deprisa... caes colina abajo.