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Los enemigos silenciosos: Los disruptores endocrinos u hormonales

    Aunque nuestra vida hoy en día es más cómoda que la de nuestros antepasados, sin embargo, la exposición a tóxicos es mucho mayor que la que tenían ellos.

    Tóxicos como los disruptores endocrinos (EDCS), sustancias químicas capaces de modificar el equilibrio hormonal, que actúan como hormonas, imitando sus efectos, bloqueándolos o incluso alterándolos, enviando mensajes confusos al organismo.

    El sistema endocrino regula funciones vitales, y cuando los disruptores endocrinos entran en el cuerpo, alteran el correcto funcionamiento apareciendo:

    Disfunciones del aparato reproductor (infertilidad, pubertad precoz, problemas con el embarazo...)

    Alteraciones neurológicas (problemas de crecimiento, TDAH...

    Alteraciones del sistema inmune (enfermedades autoinmunes...).

    Enfermedades metabólicas y endocrinas (obesidad, problemas de tiroides...)

    Tumores hormonodependientes (cáncer de mama, tiroides...)

    “El sistema hormonal debería estar en equilibrio para mantenernos sanos”.

    Todos estamos expuestos a los disruptores endocrinos que pueden alterar nuestro sistema hormonal y causar numerosos problemas de salud. Las personas más vulnerables son las mujeres y, sobre todo, cuando están embarazadas, ya que las hormonas actúan en el desarrollo del feto. También las personas con un sistema inmune debilitado o con permeabilidad intestinal, los bebés en los primeros meses y años de vida.

    ¿Cómo podemos minimizar los daños que producen en la salud?

    La prevención es la herramienta más poderosa. Medidas sencillas como sustituir los plásticos por cristal; utilizar productos de limpieza y cosméticos más naturales, y siempre que sea posible, alimentos ecológicos para los bebes y niños... biberones y tetinas, libres de BPA y ftalatos.

    Son muchos los disruptores endocrinos:

    BISFENOL A (BPA)

    Un compuesto con propiedades estrogénicas. Aporta dureza a los plásticos. Se puede encontrar en botellas de plástico, tuppers, biberones... O en tickets de impresión térmica de la caja del supermercado, cajeros. Al tocar el papel, el disruptor endocrino se adhiere a la piel.

    Para minimizar los daños del Bisfenol A:

    Eliminar los tuppers con el número 3, 6 y 7 en la base.

    Los del número 1, utilizarlos solo una vez.

    Los mejores tienen el número 2, 4 y 5. No se deberían lavar en lavaplatos, ni calentar en microondas, ni poner los alimentos calientes en ellos.

    Cuando se ponen opacos, retirarlo y sustituirlos por cristal o acero inoxidable.

    Si deseas comentarme tu caso, puedes hacerlo en consulta@otiliaquireza.com. Estaré encantada de poder ayudarte.

    25 ago 2021 / 01:00
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