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ENTREVISTA
Blanca P. Rodríguez Garabatos. Investigadora y docente en Historia e Historia del Arte

“Pardo Bazán tenía tan buen ojo estético como la periodista de ‘Vogue’ Suzy Menkes”

Hércules de Ediciones acaba de publicar ‘Emilia Pardo Bazán y la moda”’, un ensayo que revela que la célebre escritora fue una auténtica experta en la moda de su tiempo, un aspecto quizá todavía desconocido de su poliédrica figura. Este libro ve la luz como una contribución de la editorial a la conmemoración del centenario del fallecimiento de Doña Emilia que se celebra este año.

Doña Emilia Pardo Bazán está ‘de moda’... ¿Cuándo descubrió que era gran entendida y amante de las tendencias en el vestir?

Se dieron varias coincidencias. Por una parte, la lectura de sus novelas y cuentos revelaba una clara pasión por la moda. Doña Emilia utilizaba la vestimenta para caracterizar la psicología de sus personajes, hablar de su posición social, contarnos su evolución personal y, para eso, necesitaba estar muy bien documentada y tener un gran conocimiento sobre las tendencias del momento.

Por otra parte, la galería Ansorena puso a la venta unas cartas de doña Emilia dirigidas a su amiga, la compostelana Carmen Miranda de Pedrosa, en las que ambas comadres se intercambian opiniones sobre cortes de vestidos, telas que mejor sientan a una o a otra o novedades parisinas que les gustan o les extrañan. La moda era para ella un tema habitual tanto en su narrativa como en su correspondencia privada. Incluso en su relación con Lázaro Galdiano, ella apreciaba enormemente los consejos de este en cuanto a moda.

De hecho, su tesis doctoral se titula Moda de la Belle Époque e indumentaria en la obra de Emilia Pardo Bazán. ¿Este libro es una versión más reducida y accesible de su investigación?

Este libro se ocupa única y exclusivamente de moda, ya que la tesis doctoral trataba de otras muchas cuestiones alusivas a la indumentaria popular, el traje regional o la educación doméstica de las mujeres (labores), temas que se asocian más a la indumentaria que a la moda.

En este libro me centro en la Belle Époque y en las modas típicas de ese momento asociadas a cuestiones como la emancipación de la mujer, la práctica de deportes por las señoras, la vestimenta social de la clase media, las influencer y fashion victim del momento y de la literatura pardobazaniana, los vínculos que establece doña Emilia entre moda y el arte...

¿Hoy cómo cree que vestiría? ¿Al nivel de qué periodista de moda estaría hoy?

Yo creo que ella, que era una persona muy preocupada por su buena apariencia, vestiría de acuerdo a su edad y condición, de manera cómoda y con buen gusto, sin estridencias pero con algún toque moderno o atrevido en los complementos, por ejemplo. Si tuviera que ponerla al nivel de una experta en moda, doña Emilia tenía un criterio tan claro para sus gustos y tan buen ojo estético como, por ejemplo una Suzy Menkes.

De hecho, suya es la frase: “La moda no es algo arbitrario. Por eso merece considerarse como una importante manifestación social y artística”.

Efectivamente, para Pardo Bazán la moda era una fórmula artística. En la Quimera, por ejemplo, el protagonista es un pintor, Silvio Lago, con tan buen gusto para vestir a las mujeres que retrata que, muchas de ellas lo reclaman como “árbitro de la elegancia” y les gustaría que actuase para ellas como asesor de imagen. Incluso la protagonista femenina de esta novela, Espina Porcel, le insinúa que se convierta en modisto y le augura un gran futuro como diseñador. La moda y el arte se retroalimentan. Hemos visto exposiciones, como la dedicada a la vestimenta de las santas de Zurbarán recreadas por modistos actuales que doña Emilia podría haber comisariado si leemos sus maravillosas descripciones del vestuario de las imágenes de santas como el de Catalina de Alejandría en la novela Dulce dueño.

¿Su manera de vestir era a veces reivindicativa?

A mí me parece que ella era muy consciente de su físico y sobre todo, buscaba mejorarlo. Por ejemplo, adopta peinados que la hacen parecer más alta y elige colores que son más favorecedores para ella dada su corpulencia. Le gustan los colores como el lila o el verde amande. Como era muy aficionada a los paseos y al deporte, utilizaba zapatos planos, en muchas ocasiones. También, como defensora de la higiene femenina, defendía el uso de la falda pantalón (hoy también de moda) y de los bombachos. Era una pionera en la defensa de la educación, el trabajo y la libertad sexual femeninas pero a la vez, doña Emilia era una mujer coqueta a la que gustaba verse bien.

Era también muy inteligente al vestirse. Como en todo.

Usted dice que “doña Emilia piensa la moda”. ¿Esto qué significa?

Piensa la moda porque en muchas ocasiones reflexiona sobre su potencial artístico y estético. Para Emilia Pardo Bazán la moda es cultura y por lo tanto, una cuestión digna de reflexión. Por eso piensa la moda porque evalúa su importancia social y también la obsesión personal que representa, para muchas mujeres, poseer ciertos objetos de deseo. La moda es sociología, arte, psicología, por eso hay que “pensar la moda”. Precisamente, he tenido ocasión de impartir en el CGAC un curso en el que hemos abordado esta cuestión.

¿Podría explicarme la portada del libro? ¿De quién es la cara que aparece?

La fotografía es de una muchacha anónima de principios del siglo XX. Se viste con el estilo propio de la Belle Époque: silueta en forma de S, con el pecho y el trasero abultados y una cintura ceñida por un corsé abdominal. Además lleva un gran sombrero, uno de los complementos más importantes de esta época y que, por aquellos años, eran enormes. Además, los adornos vegetales de la cintura hacen referencia al Modernismo, la tendencia artística más importante de ese momento que basaba su estética en motivos de la naturaleza. Los colibríes también eran frecuentes en los sombreros en donde podían incluirse disecados como adorno (hasta el punto de que algunas asociaciones animalistas en Estados Unidos ya protestaban airadamente, en este momento, por este motivo).

Finalmente, la joven lleva un libro en clara alusión a la idea de “pensar la moda” de la que antes hablábamos y como reivindicación de que el gusto por la moda no está reñido, en absoluto con las inquietudes intelectuales. Yo creo que, aparte de todo esto, es una portada muy bonita y que Paula Mayor, la ilustradora que la ha ideado, ha hecho un magnífico trabajo.

Sobre la autora
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Sobre la autora

Estudiosa de la moda. Es licenciada en Derecho y en Historia, en la especialidad de Historia Contemporánea y Estudios Americanos, por la USC y doctora en Estudios Literarios por la Universidade de A Coruña con una tesis titulada Moda de la Belle Époque e indumentaria en la obra de Emilia Pardo Bazán.

Ha impartido conferencias sobre moda en diferentes seminarios de la UDC, en la Fashion and Design Conference, organizada por la Escuela de Diseño Textil y Moda de Galicia y ha sido directora del curso Vistiendo la Época. La Moda, el Octavo Arte, organizado por el CGAC. Es colaboradora habitual de las revistas de cine Versión Original e Icónica y autora de diversos artículos sobre las relaciones entre moda, literatura y arte en las revistas Tropelías, Boletín Galego de literatura, DeSignis y La Tribuna.

24 mar 2021 / 01:00
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