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Silverio Rivas. Eloxio do silencio

    LA TRAYECTORIA de Silverio Rivas (Ponteareas, 1942) se representa en los espacios temporales del Edificio Castelao, del Museo de Pontevedra, de un modo escueto y acertado; por medio de una selección de sesenta obras se pone de relieve el recorrido del escultor en un tiempo que comprende cerca de seis décadas de evoluciones que definen y sintetizan su proceso creativo; en ese transcurso es fundamental la importancia que otorga el artista a los materiales, a su tratamiento, y la adaptación de los mismos al lenguaje que se irá definiendo acorde a sus condiciones vitales y experiencias.

    Las esculturas que se muestran en esta exposición marcan las etapas por las que atravesó su obra, desde que en los años setenta el artista adoptase la abstracción como lugar de encuentro, punto de confluencia al que llega tras los días de aprendizaje; primero en Galicia, y posteriormente en Madrid, en el taller de Francisco Barón y en el descubrimiento de otros escultores de vanguardia, que en aquellos años imponían el rumbo estético del país; en ese aspecto, la obra de Chillida será esencial en sus comienzos.

    En el itinerario propuesto por la comisaria Beatriz de San Ildefonso, desarrollado en cinco espacios, se incluyen piezas de la colección del escultor, de museos e instituciones (CGAC, Zona Franca, Museo Quiñones de León, ABANCA y Afundación); no faltan obras de señalada trascendencia: Cerámica articulada (1976), Acacia (1977), o Soño do arroaz (1984), también pequeñas piezas, maquetas del taller, curiosos objetos, algunos encontrados al azar, que han tenido un papel significativo en el transcurso de su trabajo.

    La obra Ayous o Barca solar, situada en el espacio acristalado que da entrada el museo, recuerda la capacidad del escultor para abordar las grandes dimensiones y el dialogo establecido en diferentes momentos con los espacios públicos, principalmente de Galicia. La puesta en escena de todo el conjunto se alía con el espacio circundante facilitando la comprensión de ese mundo particular en el que reina el silencio; a todo ello contribuye el sentido que adquieren las piezas agrupadas por materias, en parecido modo a como el artista las organiza en su taller.

    Retrocediendo a los primeros años 70, cuando Silverio viaja por vez primera a París, después de conocer el arte egipcio, en el Museo del Louvre, y se produce un primer acercamiento a la obra de Moore, Brancusi y Arp, asoman ya las primeras señales que evidencian el afianzamiento de un lenguaje compatible con su pensamiento. No se trataba de adoptar una corriente determinada, aunque el escultor estuviese al tanto de lo que estaba sucediendo en los ambientes creativos, lo primordial sería plasmar en las obras aquellas ideas producto de la reflexión, de la experiencia individual y que irán a formar parte del trabajo diario.

    Los materiales: madera, bronce, piedra, hierro, plomo, aluminio, yeso, acero inoxidable, cerámica, resina de poliéster y fibra de vidrio, determinan en si mismos cada tiempo y la morfología de las obras; también desvelarán hasta que punto Silverio Rivas buscó nuevas alianzas entre formas orgánicas y geométricas, o desarrolló series de piezas articuladas, en materiales especiales como la madera de palisandro asociada con el bronce; en casi todas las ocasiones, la peculiaridad que se desprende de ambos elementos se verá aumentada y potenciada por la visión del artista, dejando entrever el mimo y delicadeza en cuanto al tratamiento de las superficies, sin que se oscurezca su condición.

    Las múltiples derivaciones de la naturaleza, las rocas, los perfiles infinitos asomados al mar, bosques y árboles, serán una fuente de recursos que inspirarán al escultor, volcados en la obra, generalmente sin el apoyo de bocetos o dibujos previos; formas, volúmenes, huecos o la luz, aluden a la estrecha relación con el medio natural. Cuando después de la larga estancia en París (1979-1986), el escultor y su familia regresan a Galicia, la piedra de granito, uno de los símbolos distintivos del paisaje del finisterrae galaico, se convertirá en objeto primordial de su interés.

    16 ene 2023 / 01:00
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