El Camino de Santiago cambia de mapa en su año récord: las rutas portuguesas pisan los talones al Francés
Las Compostelas rozan ya las 535.000, con más extranjeros que nunca y un septiembre que se consolida como el gran mes de las peregrinaciones
Un grupo de peregrinos se fotografía entrando en Santiago. / Jesús Prieto
En Santiago no solo llegan más peregrinos que nunca: también está cambiando el camino que recorren para alcanzar la ciudad. El Francés conserva su condición de ruta más transitada, pero cada vez siente más cerca los pasos de quienes optan por las variantes portuguesas. Es el cambio más llamativo de un 2026 que ya ha hecho historia antes de llegar a noviembre.
Según la Oficina del Peregrino, hasta el 16 de octubre se habían expedido cerca de 535.000 Compostelas, unas 4.000 más que en todo 2025, que hasta ahora ostentaba el récord, y todavía quedan dos meses y medio para ampliar la marca. Pero lo interesante no está únicamente en cuántos llegan, sino en cómo se está repartiendo esa afluencia.
Hace un año, de cada cien peregrinos que obtenían la Compostela, unos 46 habían recorrido el Camino Francés y 36 alguna de las dos variantes del Portugués. En lo que va de 2026, la distancia se ha estrechado considerablemente: 43 optan por el Francés y 40 por las rutas portuguesas. En números redondos, estas últimas suman ya 213.000 peregrinos, más que los 190.000 de todo el año pasado.
¿Qué contratan los peregrinos para hacer el Camino?
El aumento de peregrinos también impulsa nuevas formas de organizar el viaje. Cada vez más caminantes preparan la ruta con antelación y buscan opciones que les permitan adaptar la experiencia a sus necesidades, desde la planificación de las etapas hasta la reserva de alojamientos o la gestión del equipaje. Para quienes prefieren contar con ayuda en estos preparativos, agencias especializadas como Tubuencamino ofrecen distintas alternativas para recorrer la ruta. Quienes estén pensando en ponerse en marcha pueden consultar las opciones disponibles viendo rutas del Camino de Santiago organizado.
La nueva geografía del Camino se aprecia especialmente bien en Vigo. La ciudad ha pasado de ser el punto de partida de unos 19.000 peregrinos durante todo 2025 a rondar ya los 26.000 este año. Está prácticamente a la altura de Saint-Jean-Pied-de-Port, la localidad francesa donde muchos comienzan el Camino Francés. La diferencia entre ambas, que superaba las 11.000 personas el año pasado, se ha reducido a apenas dos centenares. Sarria, por su parte, continúa siendo la gran puerta de entrada, con unos 157.000 caminantes: casi tres de cada diez eligen arrancar allí.
Septiembre le gana la partida al verano
También se está internacionalizando el perfil de quien llega a Compostela. Los extranjeros representan ahora el 61% de quienes han recogido la acreditación, frente al 57% del pasado ejercicio. Ya son más de 327.000. Estados Unidos e Italia encabezan las procedencias internacionales, con cerca de 48.000 y 42.000 peregrinos, respectivamente. El Camino refuerza así su dimensión internacional, aunque habrá que esperar al cierre del ejercicio para comprobar cómo queda definitivamente el reparto por nacionalidades.
Turistas y peregrinos en la Praza do Obradoiro el pasado fin de semana. / Jesús Prieto
Hay otra tendencia que pasa más inadvertida: septiembre gana todavía más protagonismo. Si en 2025 ya había sido el mes con mayor afluencia, este año superó las 91.000 Compostelas, casi 10.000 más que entonces. Agosto también creció, de unos 77.000 a cerca de 85.000. El récord no es, por tanto, fruto de un pico aislado, sino de varios meses consecutivos de llegadas al alza.
En medio de estos movimientos hay, sin embargo, algo que apenas varía: las razones para ponerse a caminar. Alrededor del 44% declara una motivación religiosa, prácticamente el mismo porcentaje que el año pasado. Tampoco cambia de manera significativa el peso de quienes afirman hacerlo por motivos no religiosos, cercano al 18%. El crecimiento del Camino no parece estar modificando, al menos de momento, las motivaciones que declaran sus protagonistas.
El nuevo récord prolonga una escalada que parece no encontrar techo. Desde 2017, el Camino de Santiago ha batido su máximo histórico en ocho ocasiones, con el único paréntesis de la pandemia. Antes de la crisis sanitaria, la referencia eran los cerca de 348.000 peregrinos de 2019, una cifra que hoy queda muy atrás.
El próximo Xacobeo 2027 se presenta, además, como una oportunidad para elevar todavía más el listón y batir por novena vez desde 2017 el récord histórico de peregrinos.