Encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia

Rueda conserva la mayoría absoluta pero el bipartito con Pontón se queda a las puertas

El candidato del PP lograría su primera victoria, aunque podría perder cuatro escaños

El BNG se ratifica como líder de la oposición con el doble de diputados que el PSdeG

Sumar, Podemos, Vox y DO, sin representantes

Alfonso Rueda, Ana Pontón y José Ramón Gómez Besteiro

Alfonso Rueda, Ana Pontón y José Ramón Gómez Besteiro / FDV

Irene Bascoy

El próximo domingo Alfonso Rueda podría alzarse con su primera victoria electoral. Eso sí, será una victoria ajustada, pero que le permitirá seguir al frente de la Presidencia de la Xunta, cargo al que llegó el 14 de mayo de 2022, como herencia de Alberto Núñez Feijóo, cuando éste se marchó a Madrid a liderar el PP nacional. La mayoría absoluta en el Parlamento gallego está en 38 escaños, y Rueda puede conseguir 38 o 39 diputados, según la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia. Retrocedería tres o cuatro actas, que engrosarían la cuenta del BNG. De hecho, la formación nacionalista con Ana Pontón –la otra triunfadora del 18-F– amenaza la mayoría absoluta de Rueda al frente de un bipartito que tendría al socialista José Ramón Gómez Besteiro como número dos, pese a cosechar éste un mal resultado.

Resultado de la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia

Resultado de la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia / INFOGRAFÍAS: SIMÓN ESPINOSA

El Bloque sería, según el sondeo de Gesop, la única formación que crecería en votos y diputados en estos comicios. Ahora tiene 19 y podría llegar a 24-26 escaños. Esto significa que no solo robaría actas a los populares, también se llevaría escaños de los socialistas. El PSdeG sería el gran damnificado de la noche electoral, al caer de 14 a 11-12 representantes. El Parlamento de Galicia volverá a tener en la próxima legislatura solo tres grupos parlamentarios porque Sumar, el partido de Yolanda Díaz, quedaría fuera del hemiciclo, igual que Podemos y Vox. La formación del alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, se queda a las puertas de un escaño por esa provincia.

La encuesta de Gesop para Prensa Ibérica se basa en 1.503 entrevistas telefónicas realizadas entre el 1 y el siete de febrero: 450 en Pontevedra, 452 en A Coruña, 300 en Ourense y 301 en Lugo. Los resultados tienen además un margen amplio pues el 35% de los encuestados permanece indeciso.

PPdeG

Resultado de la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia

Resultado de la encuesta de Gesop para Prensa Ibérica Galicia / INFOGRAFÍAS: SIMÓN ESPINOSA

No habrá vuelco en Galicia, pronostica el sondeo. Los populares gallegos retendrán la Xunta, a donde regresaron en 2009, cuando Alberto Núñez Feijóo recuperó el poder tras vencer al bipartito de PSOE y BNG. Llevan 15 años al frente de la Administración autonómica y encadenarán cuatro años más. Eso sí, la victoria puede ser ajustada y la candidatura de Alfonso Rueda podría dejarse tres o cuatro escaños. ¿Dónde? Uno o dos en A Coruña, uno en Lugo y otro en Pontevedra. En Ourense repetiría el resultado de 2020. El 44% de los encuestados contesta que votará al PP el próximo domingo, tres puntos y medio menos que hace cuatro años. Los populares lideran con claridad la intención de voto en todas las provincias,salvo en Pontevedra. En esta provincia, por tres décimas, le supera el BNG, con el 23,3% de intención directa.

La fidelidad de voto es elevada. Casi siete de cada diez votantes de 2020 volverán a escoger la papeleta del PP. Y el porcentaje puede crecer porque casi un 22% permanece indeciso. Las fugas de apoyos se van más al BNG que al PSdeG. Ana Pontón podría llevarse el 5% de los votantes populares de 2020 y Besteiro, rozaría el 2%. En cambio, Vox atraería solo al 0,9% y Democracia Ourensana, el 0,7%.

Alfonso Rueda sería capaz de conservar la mayoría absoluta, pero su resultado supondría un retroceso electoral para el PPdeG. Feijóo cosechó 42 escaños en 2020, 41 en 2016 y en 2021 y 38 en 2009 cuando se estrenó como líder gallego. Manuel Fraga se hizo por primera vez con la Presidencia de la Xunta en 1989 con 38 escaños, y partir de ahí 43,42 y 41 en las tres siguientes convocatorias con las urnas, para perder la absoluta en 2005 con 37 representantes.

Rueda podría igualar o mejorar el primer resultado de Fraga y Feijóo, con la diferencia de que no habría ganado las elecciones desde la oposición, que siempre es más difícil. Él lo haría desde la plataforma del poder autonómico. En todo caso, la encuesta apunta que el candidato pontevedrés se mantendrá, con toda probabilidad, cuatro años al frente de la Xunta tras una campaña que arrancó con la anunciada intención de ser autonómica, pero muy pronto se españolizó por los mensajes y por la presencia de líderes de fuera de Galicia (Feijóo y Rajoy con caravana propia, Juanma Moreno ayer en Santiago, Isabel Díaz Ayuso en días...).

La estrategia del PPdeG volvió a girar tras el debate de la TVG, en el ecuador de la campaña. Si Rueda abrió la contienda proclamando que su rival era Pedro Sánchez, mediada la campaña, el enemigo a batir es una Ana Pontón en ascenso. La ley de amnistía y las demandas continuas de Puigdemont ya no son para atacar al PSOE, sino para sembrar dudas entorno al BNG. Y de ahí también las alusiones a Bildu y la denuncia del imposición del gallego en las aulas.

BNG

Hasta seis escaños podría sumar el BNG el próximo domingo. La encuesta de Gesop para Prensa Ibérica sostiene que el cambio histórico que vende Ana Pontón durante la campaña no será posible por escaso margen, pero la ilusión que ha inyectado entre militantes, simpatizantes y votantes tendrá sus frutos. Con 24-26 escaños, frente a los 19 actuales, rompería el techo del Bloque, pero también se acercaría o superaría los mejores resultados de la historia del PSOE gallego (28 en 1989 con Fernando González Laxe como candidato y 25 en 2005 con Emilio Pérez Touriño como cabeza de cartel).

Ana Pontón este sábado en un mitin con jóvenes en Santiago

Ana Pontón este sábado en un mitin con jóvenes en Santiago / BNG

La formación nacionalista se convertiría en el único partido que aumentaría en votos y escaños el domingo, y con un crecimiento de hasta siete actas, el liderazgo de Ana Pontón al frente del BNG sería incontestable. Aunque es su tercer intento para ser presidenta de la Xunta, apartarla de la Portavocía Nacional será misión imposible, si finalmente consolida a la formación nacionalista como alternativa al PPdeG, y además amplía la distancia con el PSdeG. Pontón saldría del 18-F como intocable.

En sus primeras elecciones, en 2016, la política de Sarria ganó a las encuestas que pronosticaban que el BNG no tendría ni grupo parlamentario propio. Sólo se dejó un escaño y quedó con seis, frente al empuje de En Marea. Y hace cuatro años más que triplicó los escaños, pasando de seis a 19 actas. Barrió del Hórreo a la izquierda rupturista y alternativa, que se consumió por errores propios y dejó abonado el campo a los nacionalistas.

Lo más probable, según la encuesta de Gesop, es que Galicia no tenga la primera mujer al frente de la Xunta ni la primera presidenta nacionalista, pero sí que el BNG se refuerce como alternativa frente al PPdeG. Y que ese hito histórico esté cada vez más cerca.

La campaña amable, en positivo y presidencialista de la formación frentista parece estar dando frutos y el 18-F podría ser la única fuerza en ascenso. Por ello el PPdeG empieza a dirigir sus ataques hacia el Bloque. Ana Pontón centra sus mensajes en iniciativas de política social para mejorar la vida de los gallegos y con discursos para captar el voto de cualquier ciudadano que quiera un cambio político y que sienta gallego, independientemente de si es o no nacionalista. Pontón obvia los principios ideológicos inherentes a un nacionalismo soberanista, tanto que escuchándola parece socialdemócrata, y no miembro de la UPG, un partido nacionalista y de corte comunista. Su discurso es tan light para ampliar su bolsa de votantes, que ahora el PPdeG se esfuerza en recordar a los electores la sintonía de la formación frentista con un ERC o un Bildu independentistas o su política lingüística inmersiva.

¿Dónde sustentaría el BNG su crecimiento? En las provincias atlánticas, donde podría ganar uno o dos escaños en cada circunscripción. Y podría lograr otros dos, uno por Lugo y otro por Ourense. Los nacionalistas gallegos son la fuerza con mayor fidelidad de voto. Tres de cada cuatro votantes del BNG en 2020 volverán a escoger la misma papeleta. También es la formación que puede captar más electores de otros partidos. Hasta seis de cada diez votos que en 2020 se fueron para Galicia en Común (la alianza de entonces Podemos, IU y los nacionalistas de Beiras), el 19% de los votantes del PSdeG y casi el 5% del PPdeG.

PSdeG

Pedro Sánchez arropa a Besteiro en Vigo a una semana de las elecciones gallegas.

Pedro Sánchez arropa a Besteiro en Vigo a una semana de las elecciones gallegas. / MARTA G. BREA

El PSdeG podría ser el gran perdedor de la noche electoral. La encuesta de Gesop apunta que podría obtener dos o tres escaños menos que en 2020 (uno en Ourense y uno o dos por Pontevedra). De este modo, no lograría ninguno de sus dos objetivos: ni superar al BNG en resultados para liderar la alternativa al PP, ni apartar a los populares de la Xunta.

Moncloa y Ferraz se han volcado con el PSdeG en esta campaña. El viernes, sin ir más lejos, cinco ministros y el propio presidente del Gobierno estuvieron en Galicia. Y este sábado repitió Pedro Sánchez con un mitin en Vigo, y volverá la próxima semana a Santiago y A Coruña. El Ejecutivo central y el PSOE querían derrotar a Rueda para debilitar el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo en Génova. Si el PSdeG retrocede posiciones, con el peor resultado de la historia autonómica, análisis postelectorales determinarán si la presencia del presidente del Gobierno y de los ministros ayudó a contener la sangría o la amplió. Los socialistas no llegan al 18-F en el mejor momento para la marca PSOE, con la ley de amnistía en pleno debate y sus continuas tensiones con el poder judicial.

No ayuda tampoco a un buen resultado que la proclamación de José Ramón Gómez Besteiro como candidato a presidente de la Xunta fuese tan tarde y tras años apartado de la vida pública. Una candidatura creíble debe cocerse a fuego lento y no llegar en paracaídas.

En todo caso, queda una semana de campaña y los socialistas buscan movilizar el voto progresista indeciso. Con razón. Según la encuesta, el 28% de los electores que hace cuatro años apoyaron al PSdeG ahora tienen dudas. El PSOE gallego solo tiene amarrado cuatro de cada diez votos de 2020 y otro 19% podría irse para el BNG y casi un 8% a Rueda. Solo un uno por ciento baraja votar a Sumar.

Sumar

La candidata de Sumar, Marta Lois, era la portavoz de esta formación en el Congreso y cedió el testigo a Íñigo Errejón para regresar a Galicia y liderar la aventura política de Yolanda Díaz en su tierra natal. La jugada podría salir mal y Sumar quedarse fuera del Parlamento autonómico. La intención de voto no supera el 1,5%, según el sondeo, y la mejor estimación de voto la consigue en Pontevedra y A Coruña, con un tres por ciento, pero insuficiente para entrar en la Cámara gallega.

Díaz, de blanco, y Marta Lois, ayer en A Coruña.

Díaz, de blanco, y Marta Lois, este fin de semana en A Coruña / ecg

Los votantes que hace cuatro años apostaron por Galicia en Común (la coalición heredada de En Marea y participada por Podemos, EU y los nacionalistas de Beiras) prefieren votar ahora al BNG y no a Sumar. El 58% cogería una papeleta de Pontón y un 18% de Lois.

El varapalo electoral no sería solo una mala noticia para la cabeza de cartel, sino también para la vicepresidenta Yolanda Díaz. Fracasaría en su tierra, y en el primer intento para ampliar espacio desde la creación de Sumar y tras el divorcio con Podemos. En Galicia, el cambio pasaría por un bipartito, y no por un tripartito como predica Sumar, un partido que fue tercero en Galicia en las generales del 23 de julio. El fiasco de Sumar será una satisfacción para el partido de Pablo Iglesias.

Podemos

Las elecciones gallegas podrían confirmar que Podemos camina hacia la marginalidad o la desaparición. No llega a un 1% de intención de voto el 18-F. No regresaría al Parlamento gallego y como mucho captaría el 6% de los votantes que hace cuatro años apostaron por Galicia en Común, tres veces menos papeletas que su rival directo, Sumar. Sería su acta de defunción.

Democracia Ourensana

Democracia Ourensana podría quedarse a las puertas del Parlamento gallego. Acariciar un escaño, pero no conseguirlo. Pero si entra y flaquea la absoluta del PP podría ser el socio que necesita Rueda, como ya pasó en las municipales, donde los populares amarraron la Diputación de Ourense a cambio de permitir al inefable Gonzalo Pérez Jácome seguir de alcalde. Falta una semana y con Jácome todo puede pasar.

Vox

Vox también se quedará fuera de O Hórreo. Eso sí, tendrá más papeletas que Podemos. Su 2,7% es insuficientes para lograr un escaño. De ahí la continua apelación del PPdeG al voto útil entre los electores conservadores. El discurso de extrema derecha y antigallego de Santiago Abascal no encuentra muchos seguidores en la comunidad. De hecho, el 9% de sus votantes en 2020 sopesa ahora coger la papeleta de Rueda.