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El secreto de las tejas gallegas que duran décadas

En Galicia se fabrican las piezas de barro de mayor durabilidad y resistencia del mercado gracias a la calidad única de su arcilla y a la innovación tecnológica de la industria cerámica

Imagen aérea de los Refuxos de Porto Quilmas, en Carnota.

Imagen aérea de los Refuxos de Porto Quilmas, en Carnota. / Cedida

Santiago

Galicia es tierra de tradición, de oficio… y también de cerámica. Desde hace siglos, la riqueza natural de su suelo ha permitido el desarrollo de una industria cerámica reconocida por la calidad y resistencia de sus materiales. En el corazón de esta tradición se encuentran zonas como Mesía (A Coruña), donde la arcilla se ha convertido en un recurso clave para la fabricación de tejas resistentes y duraderas.

La explicación está en la propia tierra y en la innovación tecnológica. La composición mineral de la arcilla gallega, especialmente en esta zona, ofrece unas propiedades únicas que permiten fabricar tejas con una elevada resistencia mecánica, gran durabilidad frente a las inclemencias del tiempo y un comportamiento térmico óptimo.

Tradición que evoluciona con la innovación

La industria cerámica gallega ha sabido mantener ese conocimiento tradicional al mismo tiempo que ha incorporado nuevas tecnologías y procesos de fabricación.

Arcilla gallega almacenada en las instalaciones de Tejas Verea, en Mesía.

Arcilla gallega almacenada en las instalaciones de Tejas Verea, en Mesía. / Andres Fraga

Empresas como la gallega Tejas Verea, con más de 50 años de experiencia en el sector, trabajan precisamente en esa combinación entre origen e innovación. Aprovechando la calidad de la arcilla de su entorno, desarrollan soluciones que responden a las exigencias actuales de durabilidad, eficiencia energética y sostenibilidad.

Un ejemplo de esta evolución es la nueva gama Eternal, una línea de tejas diseñada para ofrecer un alto rendimiento a lo largo del tiempo, manteniendo sus propiedades y su estética incluso en condiciones climáticas adversas. Este tipo de tejas tiene una calidad similar al gres cerámico, con alta durabilidad y escasa porosidad, que se traducen en una vida útil del material muy extensa.

La producción de estas tejas gallegas de última generación se realiza con tecnología de prensado en moldes individuales de escayola, lo que permite fabricar piezas de geometrías complejas en un horno de cocción rápida a 1.170 grados. Además, dispone de un sistema de control de calidad automático, basado en la visión y sonido artificial, que analiza el 100% de las tejas y detecta fisuras imperceptibles al ojo humano.

Luis Verea, director general de Tejas Verea destaca que debemos estar orgullosos de la calidad de la industria cerámica en Galicia: "No hay otra fábrica igual que ésta en toda España. Con las tejas Eternal hemos dado un salto tecnológico que nos ha permitido superar todos los límites de la calidad que habíamos conseguido hasta el momento".

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