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Julia Cendón: "Mi hermano no estaba ilegal ni tenía escoltas"

Las informaciones sobre el secuestro del periodista gallego José Manuel Cendón y su colega Colin Freeman son confusas y el Ministerio de Asuntos Exteriores pide a la familia que no crea todo // Ante el silencio de los captores, se ignora oficialmente quién tiene retenidos a ambos informadores

HÉCTOR BARRERA • SANTIAGO   | 28.11.2008 
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RAMON ESCUREDO
Julia y Julio Cendón, hermana y padre de José Manuel, ayer
FOTO: RAMON ESCUREDO

Son confusas las informaciones sobre la situación del periodista y fotógrafo gallego José Manuel Cendón, y su colega británico Colin Freeman, incluso antes de su secuestro por un grupo armado en Somalia y, hasta contradictorias, como el caso de Abdirahman Mohamed Bankah, ministro de Información del Gobierno autónomo, que insistió en que: "A su llegada, las autoridades les advirtieron de que llevaran una escolta policial, pero la rechazaron". Mientras que el portavoz de la Presidencia de Puntlandia, Bile Mohamoud Qabowsade, dijo a Shabelle Radio, que: "No estaban legalmente aquí, porque no aclararon su identidad a la Policía al llegar", lo cual sería un anacronismo, pues uno desdice al otro.

Julia, hermana de José Manuel, señaló que "de ninguna manera estaban allí en situación ilegal, con sus correspondientes visados incluidos".

En cuanto a que ambos informadores habrían contratado su propia seguridad de una milicia desconocida preparada por sus traductores -por lo que se sospecharía de éstos-, también fue desmentido por Asuntos Exteriores a la familia, habida cuenta de que "aún no se sabe quién los secuestró", comentó a EL CORREO GALLEGO Julia Cendón.

Además, asegura que "en ningún momento nos dijo que les hubieran ofrecido escoltas". También detalla una función extra de los traductores: "Hacían además de guías para conducirlos por las zonas menos peligrosas dentro del país".

Plenamente confiada en las gestiones que realizan tanto el Gobierno español como el británico, la familia sigue desde Santiago expectante todas las alternativas con línea directa con el Ministerio, al que pueden llamar "a cualquier hora que sea, nos dijeron, aunque sea para confirmar alguna información o simplemente para gritar".

La tranquilidad -por fuera-, según comenta Julia, les viene dada por la experiencia que tiene su hermano en estas situaciones. "Conforme es él y conforme la vive, demostró que se sabe ganar muy bien a la gente e intentará, de la forma que sea, salir con un reportaje de todo esto debajo del brazo". El lunes pasado, José Manuel Cendón le decía a su padre, Julio: "Ojalá me diesen el permiso para entrevistar a los piratas", en referencia al medio norteamericano -Daily Telegraph- que lo había contratado, pero "su jefa no se lo dio por lo peligroso de la situación".

Los somalíes -traductores- estuvieron toda la semana con los periodistas, incluso cuando el martes fueron a tratar de regresar a Addis Abeba (Etiopía), pero no había plazas hasta el día siguiente, para el que sí pudieron reservar los billetes.

Sus padres viven la situación con desigual intensidad. "Mi padre es más sensible", comenta Julia, "en cambio mi madre es más fuerte y la que anima y levanta el ánimo a mi padre". La semana pasada, María del Carmen Docampo estuvo ingresada por problemas de corazón y todos están pendientes, no quieren que todo esto le afecte, pues, como dice su hija, "la procesión va por dentro", como le pasa a ella misma.

El embajador español en Kenia, Nicolás Martín, es quien lleva directamente las negociaciones, en él están cifradas todas las esperanzas de los Cendón, que confían en su experiencia en situaciones similares.

EN UNAS CUEVAS

La Policía estrecha aún más el cerco

Las autoridades somalíes precisaron anoche que el grupo que mantiene retenidos a Cendón y a Freeman se encuentra a unos 30 kilómetros al este de la localidad de Bossaso, en la región semiautónoma de Puntlandia, según indicó el jefe de Policía de la zona. "Uno de mis policías me acaba de llamar por teléfono y me ha dicho que están cerca, muy cerca de los secuestradores", añadió el funcionario en declaraciones a la Cadena Ser. Esta información coincide con la que maneja la diplomacia española, que cree que los secuestradores pueden tener retenido al fotógrafo en las cuevas de una montaña de difícil acceso a unos 15 ó 20 kilómetros de la ciudad, donde fue raptado el pasado miércoles. La falta de un gobierno estable en Somalia está dificultando mucho la obtención de información fiable sobre las circunstancias del secuestro n