Martes 09.02.2010
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Actualizado 15.27
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La caja de los truenos se ha destapado. La queja de una joven compostelana contra el doctor José Codesido, ginecólogo del hospital Clínico de Santiago, por prohibir entrar a su pareja en la sala donde iba a hacerse una ecografía, ha suscitado multitud de reacciones a nivel sanitario y social, la mayoría en favor de la denunciante.
Según adelantó este diario, el acompañante de Belén, una joven santiaguesa que espera su primer hijo para dentro de 4 meses, no pudo entrar en la consulta del doctor Codesido, pese a venir desde Alicante ex profeso para ver por primera vez la cara de su bebé y, además, saber el sexo de su hijo.
Mientras la futura madre denuncia haber recibido por parte del especialista, de reconocido prestigio a nivel profesional, un trato "inhumano y discriminatorio", el doctor Codesido replicó que una de las causas por las que no deja pasar a un acompañante "es por falta de tiempo, espacio y medios para hacerlo".
Además, calificó de "show y meramente lúdico" el visionado de la imagen por el acompañante, subrayando que "debe primar siempre el diagnóstico y el derecho de privacidad de la paciente".
Las reacciones no se hicieron esperar, y varios especialistas en Ginecología consultados por este diario aseguraron que "el hecho de que una embarazada esté acompañada de su pareja, o de otra persona de su confianza, no entorpece nuestro trabajo ni valoración".
Consideran que es un "momento muy importante, vital para cualquier gestante, por lo que es normal y comprensible que quieran compartirlo con su pareja, un amigo o un familiar", explican.
Por contra, también reconocen la diferencia entre la consulta privada y la pública, señalando que en la primera "disponemos de más tiempo". Aunque recalcan que también influye la disposición del especialista a que entre un acompañante.
Por su parte, asociaciones como Xestar, en favor del parto natural, rechazan la actitud del ginecólogo y aseguran que "la entrada de un acompañante, sea cual sea el parentesco con la embarazada, debería ser obligatorio". Además, subrayan la impotancia "vital de estar acompañado en un momento tan importante. Porque lo es igual que puede ser un parto".
Otras madres y algún padre se dirigieron a la web de este diario para opinar sobre este tema, con un claro posicionamiento en favor de la madre que reclamó en el hospital Clínico de Santiago basándose, sobre todo, en la importancia de que los médicos "den un trato humano a los pacientes".
"Ver el bebé es un momento de gran ilusión y es lógico querer compartirlo"
El doctor José Antonio Arán Trillo, con una larga trayectoria y experiencia en el campo de la Ginecología, señaló ayer a este diario que "es totalmente normal y lógico que una gestante quiera estar acompañada en el momento de ver la ecografía de su bebé, sobre todo en el quinto mes, cuando se trata de conocer ya el sexo de su futuro hijo".
El especialista compostelano se mostró totalmente a favor de que la madre no entre sola en la consulta "si no lo desea", y asegura que "la presencia del padre es importante no sólo por la ilusión que les hace, sino por compartir con su pareja ese momento". Preguntado sobre si el hecho de que esté presente un acompañante en la sala donde se hace la ecografía entorpece su trabajo, reconoció que, "evidentemente, es más cómodo que no estén, pero no dificulta nuestra labor, incluso podemos estar hablando mientras estamos visionando la imagen". Por su parte, Arán Trillo reconoce que en la sanidad pública la "masificación" puede impedir que entre un acompañante, "aunque considero que la decisión es más por criterio del facultativo".
"Hay bastantes papás que llegan a desmayarse cuando da a luz su mujer"
Mercedes González Peteiro, supervisora de Partos del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), explica que en el centro "dejamos siempre pasar a un acompañante, ya sea el marido o pareja, u otro familiar". Sin embargo, subraya que "en aquellos partos que requieren instrumental, ya sea una cesárea o poner una epidural, le pedimos al acompañante que espere en una sala cercana al paritorio hasta que acabe la intervención. Después, si quieren, vuelven a entrar".
Las más de dos décadas de experiencia de esta matrona compostelana llenan de anécdotas su trabajo diario, señalando que "no son pocos los padres que llegan a desmayarse cuando ven el parto, incluso los tenemos que llevar a reanimar a Urgencias", comenta.
Aunque Mercedes asegura que "cada vez son más los papás que quieren ver el nacimiento de su hijo, también los hay que no lo desean, porque creen que no aguantarán la situación". También comenta que "tenemos casos de madres que son las que no quieren que su pareja esté presente, porque las ponen nerviosas".
"No es cuestión de tiempo, sino de que el médico quiera que entres a la sala"
Verónica Gulluscio, presidenta de la Asociación Galega pro Parto Nacemento Natural (Xestar), es categórica al asegurar que "debería ser obligatorio que toda embarazada esté acompañada en el momento de hacerse una ecografía".
La presidenta de Xestar considera que "no sólo es importante y vital el momento del parto, sino todo el proceso desde que la madre queda embarazada. Las mujeres están en su pleno derecho de elegir ir con alguien a consulta o no, y quién las acompaña, ya sea un familiar o un amigo".
Verónica recuerda que "los protocolos de los hospitales no aclaran si tiene que entrar o no un acompañante, por lo que el especialista es quien decide si puede estar presente una pareja, un familiar o un amigo. Desde luego no es cuestión de que no tengan tiempo o por falta de espacio".
Además, asegura que "hay una ginecóloga en el Gil Casares que no sólo deja entrar a un acompañante si la madre lo desea, sino que además dedica el tiempo que sea necesario a explicar cualquier duda. Por eso, sólo es cuestión de la voluntad del facultativo".
Los internautas se decantan por la implicación de la pareja desde el inicio
La web de EL CORREO GALLEGO (www.elcorreogallego.es) se inundó ayer de mensajes de internautas para expresar su opinión sobre la polémica suscitada por la denuncia de una compostelana contra un médico del hospital Clínico de Santiago.
El grueso de los mensajes se decantaban a favor de la joven madre, señalando que "si pretendemos que el papá se involucre totalmente en la crianza y el cuidado, incluso en el mundo afectivo del niño, es mejor empezar cuanto antes", como comenta Miranda, una reflexión que hacen otros usuarios de la web.
Otro lector de este periódico recuerda que el doctor Puente Castro "decía que la medicina era un cincuenta por ciento de conocimiento y el otro 50 por ciento de humanidad. A veces, más vale una palabra amable y saber escuchar que grandes conocimientos de medicina".
El padre de un niño de 6 meses siente "que el doctor Codesido no haya dejado entrar a la pareja de la chica que lo denunció, porque ver la ecografía de un hijo es realmente impresionante. Ningún futuro papá debería perderse esta experiencia, que ya crea un vínculo con el bebé" .
Halagos a la doctora del Gil Casares
Muchos internautas que escribieron a la web del periódico coinciden en alabar el trabajo de la ginecóloga que trabaja en el Gil Casares, perteneciente al CHUS. "Deja pasar al acompañante y además no le importa perder tiempo en explicaciones. Incluso una de las usuarias de la página asegura que "no sólo dejó entrar al papá, sino también al hermano del futuro bebé" .