El Correo Gallego

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MARZO 2006

La investigadora Martínez-Conde, elegida 'Gallega de Marzo'

I. C. SANTIAGO  | 12.06.2006 
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Las microsacadas, uno de los tres tipos de movimientos de fijación visual del ojo humano, eran hasta hace poco consideradas casi un mero tic. Hoy se sabe que estos pequeños movimientos involuntarios que viajan en línea recta contrarrestan el desvanecimiento visual durante la fijación y son responsables de hasta el 80 por ciento de la experiencia visual.

El hallazgo lo ha hecho un equipo de los Estados Unidos liderado por la coruñesa Susana Martínez-Conde García, elegida Gallega del Mes de Marzo por el Grupo Correo Gallego en reconocimiento a su sobresaliente aportación científica pese a su juventud.

Susana Martínez-Conde dirige desde enero de 2004 este equipo del Instituto Neurológico Barrow de Phoenix, aunque lleva ya nueve años fuera de España. Los tres primeros años de carrera los hizo en el por entonces aún colegio universitario de A Coruña, donde empezó Psicología. Los dos últimos, los de la especialidad, los cursó en la Universidad Complutense de Madrid.

Fue también en Madrid donde inició su carrera investigadora, con una beca de iniciación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. “Esta beca me dio la oportunidad de integrarme en el laboratorio de José Borrell, en el Instituto Cajal, donde comenzó mi formación como neurocientífica”, recuerda.

Tesis en la USC

En 1992 se licenció y obtuvo el primer Premio Nacional de Terminación de Estudios. Volvió entonces a Galicia y realizó su tesis en el laboratorio de Carlos Acuña, en la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Cinco años después, tras leer su tesis, se integró como posdoc al equipo del premio Nobel David Hubel en Harvard (Boston, Estados Unidos).

Cuatro años más tarde, en 2001, ya dirigía su propio laboratorio en Londres, donde permaneció hasta finales de 2003, cuando recibió la oferta del instituto Barrow.

Ésta es, en resumen, la trayectoria de la joven científica, con un currículum plagado de becas de excelencia y publicaciones en revistas científicas. Y de mucho esfuerzo. “En investigación las horas suelen ser más importantes que la suerte”, afirmaba Susana Martínez-Conde en una entrevista concedida a este diario el pasado mes de febrero.

Un trabajo cuyos frutos, explica la científica, abren la posibilidad de determinar en una serie de pacientes con problemas oftamológicos y neurológicos en qué medida sus deficiencias visuales se pueden deber a un deterioro de los movimientos de fijación.

Una nueva esperanza

“Nuestras futuras investigaciones se centrarán, a corto plazo, en extender nuestros descubrimientos a pacientes clínicos y a medio-largo plazo en intentar desarrollar terapias que permitan restablecer la visión en pacientes con deficiencias en este tipo de movimientos oculares”, explica la científica galardonada por el Grupo Correo Gallego.

La investigadora gallega trabaja con microsacadas desde el año 1997, aunque los experimentos que concluyeron con el hallazgo de su importancia, publicado en la revista Neuron, comenzaron en 2004.

Según explica Martínez-Conde, estas pruebas han sido posibles gracias a los avances tecnológicos más recientes en el campo del registro de movimientos oculares. “Ahora contamos con sistemas de vídeo que nos permiten registrar la posición de los ojos, de forma completamente no invasiva, quinientas veces por segundo”, dice.

Fichaje del Nobel Hubel

El último año de doctorado Susana conoció al Nobel David Hubel en un congreso en Soria. Aprovechó la ocasión para hacerle una pregunta sobre la tesis que preparaba y la conversación, que se prolongó más de una hora, acabó con el ofrecimiento del prestigioso científico de una estancia posdoctoral en su laboratorio de la Universidad de Harvard. “Oportunidades como ésa se presentan muy raramente, así que no la pude pasar por alto”, recuerda la investigadora

Desentrañar el misterio de la consciencia

La joven científica es de A Coruña, donde estudió en las Josefinas y luego en el instituto Eusebio da Guarda. “De aquella época recuerdo haber asistido con mi clase a una charla de Severo Ochoa, en el cine Avenida. Me quedé muy impresionada”, explica. Aunque su primer contacto con la neurociencia fue al estudiar a Ramón y Cajal, “quizás el neurocientífico más importante de la historia”, opina.

De Cajal destaca su gran interés en desentrañar las bases cerebrales de la consciencia, un gran misterio que le encantaría resolver.

“¿Cómo es posible que un grupo de células nerviosas, de neuronas, sea responsable de generar toda nuestra experiencia de la realidad, a pesar de que estas neuronas de forma aislada no son conscientes? Éste es, sin duda, uno de los misterios científicos más importantes de todos los tiempos y una de mis metas científicas más ambiciosas”, añade