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Marcelo Tejedor arrasa con el cafetocaldo tras inventar el gastroclón y la nanogastronomía

POR MARGARITO FLOWERS   | 02.11.2006 
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Cúpula del Club Gastronómico Rías Altas, reunida hace poco en el Rodicio de A Barcia de Pereiro

CAZA Y CAPTURA. El Club Gastronómico Rías Altas sigue en la brecha. Hace poco comenzaba como es debido la temporada de caza. Lo hacía, como es ya habitual desde hace unos años, en el Rodicio de A Barcia, notable templo regido por el siempre infalible Fernando Pereiro. Allí se dilucidó cuál sería la tendencia a seguir esta temporada en cuestiones cinegéticas. Hubo de todo, desde chorizo de jabalí a perdices. ¿Y cuál ha resultado ser el método cartesiano establecido como canon? Muy simple: que manda la tradición. Como de costumbre. Como aplaudirían los grandes gurús del pasado, desde Jean-Anthelme Brillat Savarin (nos contaba en Fisiología del gusto cómo era de rigor hacer las cosas) o Georges Auguste Escoffier -creador de la cocina del Savoy y del primero de los Ritz, el parisino-, hasta nuestro querido don Álvaro Cunqueiro. Pues que sigan así, en la línea de lo que más nos ha gustado siempre.

Un chef que triunfa en todo el mundo

SENCILLEZ. Marcelo Tejedor ya es uno de los chefs españoles más internacionales. Su restaurante compostelano se ha convertido en uno de esos templos gastronómicos que todo el mundo quiere visitar, se pasa mucho tiempo viajando para cumplir con mil compromisos e invitaciones y las entrevistas le llueven allá donde va.

El chef Tejedor, en los fogones de su restaurante, Casa Marcelo, radicado en Compostela

Ahora, por ejemplo, acaba de participar en el Salón Internacional de Gastronomía, celebrado en Venezuela, donde dejó claro, en una larga charla que mantuvo con los periodistas de El Universal de Caracas, que a él lo que verdaderamente le gusta es "la cocina sencilla. Intento escapar de la complicación. Si un plato se me complica, lo aparto". Quizá esa estudiadísima sencillez, unida a su talento para afrontar cualquier plato, explica por qué su restaurante, Casa Marcelo, está coronado con una estrella Michelín a pesar de no tener un menú fijo.

En el SIG, Marcelo deleitó con uno de sus inventos, que de tan simple resulta genial: una cafetera greca, agua, verduras deshidratadas picadas en cuadritos y pescado también deshidratado. Los ingredientes se colocan en la cafetera -como si fueran café-, se pone al fuego y a los minutos los comensales pueden tomar un sensacional caldo que él llama "cafetocaldo". Quienes lo han probado le dan un 10. Un tipo grande este Marcelo. No hay duda.

Inventiva y humor a prueba de bombas

"GASTROCIONES". Por si no lo saben, la creatividad es uno de los grandes valores culinarios de Tejedor y, sin duda, una de las características de su cocina que más aprecian tanto los grandes gastrónomos como todos los comensales en general.

Así, de su imaginación han nacido el "magnetogastro", que convierte cualquier recipiente en batidora usando un imán giratorio; la "nanogastronomía" o las "gastrociones", ideales cuando no hay suficientes ingredientes y se vale de un juego óptico para aumentarlas; y el "gastroclón", un espejito que coloca sobre el plato para reflejar una doble imagen del ingrediente. ¿Alguien da más?