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JOSÉ CASTRO LÓPEZ

La mala suerte de Ferrol

31.01.2007 
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Ferrol padeció todas las reconversiones industriales y más, que dejaron cientos de miles de metros en instalaciones ociosas. Ahora, una empresa con experiencia, como Barreras, quiere recuperar para la construcción naval civil una parte de esos activos improductivos, con el compromiso de una inversión fascinante y la creación de trescientos puesto de trabajo directos y unos dos mil indirectos.

Es una iniciativa empresarial seria, con emprendedor al frente, con el apoyo financiero de las cajas gallegas, con la participación de socios de la comarca y el compromiso e impulso de la Consellería de Industria. Pero hete aquí que la SEPI, arropada por UGT Metal que prefiere su paraguas protector, rememora a Don Quijote y dice que "con Europa hemos topado". También es mala suerte.

No está claro que existan esos papeles que impidan segregar parte de las instalaciones de la antigua Astano para rentabilizar productivamente una de las mejores plantas de Europa. En todo caso la SEPI, que ahora se revuelve contra esta alternativa empresarial, es poco fiable porque no cumplió su promesa de apoyo al tejido productivo de ferrolterra captando nuevas inversiones para una comarca que declaró zona de actuación preferente. Por eso, también es posible que ahora apele a esa supuesta prohibición europea de construir buques para no pelear por su revisión o interpretación.

Lo cierto es que este proyecto empresarial, con Reganosa y el nuevo puerto, podría suponer un punto de inflexión en el devenir de Ferrol tras muchas décadas de declive industrial por la crisis de su modelo de desarrollo, caracterizado por el monocultivo de la industria naval y la gran dependencia de la iniciativa pública.

La comarca superó parcialmente su aislamiento con la autopista, cuenta con una cultura industrial arraigada, que es un factor diferencial positivo, y con mano de obra abundante que aporta capacitación técnica. Por eso, es el momento de la confluencia e implicación de las fuerzas políticas, económicas y sociales para que el proyecto se concrete en Ferrol, que ya no puede perder más empresas y puestos de trabajo.